Etnia Negra: cimiento sociocultural

  • 04/05/2026 00:00

Iniciamos el mes de la Etnia Negra. Panamá es uno de los pocos lugares en el mundo cuya mera existencia y su desarrollo a lo largo del tiempo, ha influenciado significativamente en el crecimiento y bienestar de grandes sectores humanos alrededor del globo. No debe haber duda de que la Ruta por Panamá, en el centro del continente americano, a lo largo de la historia de la humanidad, ha cambiado al mundo, y en ese proceso, se ha ido cambiando a sí mismo con la amalgama de grupos humanos que lo conforman y, evidentemente, la presencia de la etnia negra, que ha marcado significativamente, “a pesar de las cadenas”, en los espacios ganados como nación y las expectativas de desarrollo y crecimiento que quedan por alcanzar.

Rescato una anécdota que publiqué en el año 2011. El domingo 6 de junio del año 2004 El desfile de las mil polleras’ tuvo lugar a lo largo de la Calle 50 en ciudad capital. Fue un evento grandioso que por segunda vez se veía en nuestro país. Participaron, no sé si mil, pero cientos y cientos de bellas mujeres engalanadas con el traje típico oficial de Panamá, acompañadas de sus parejas en Montuno, de murgas y conjuntos típicos; cabalgatas de caballos de paso. Las bellas empolleradas iban a pie o sobre lujosos carros alegóricos. Abuelas, señoras adultas, jóvenes profesionales, universitarias, adolescentes y hasta párvulas.

Las familias de la capital y sus alrededores acudieron para presenciar este espectacular evento. Fue trasmitido por una de las televisoras locales para que el resto del país pudiera, igualmente, admirar y ser parte de esta entusiasta celebración. Los animadores de la televisora entrevistaban al azar al público en las aceras y a las participantes. Distinguieron a una señora de mediana edad, bellamente empollerada, sobre su opinión y su sentir al participar, a la cual gritó, henchida de orgullo: “Esto sí es la verdadera cultura panameña”. ¿Cómo? Hasta allí llegó mi encanto. Años después, se dio una vergonzosa situación en donde se intentó prohibir la participación de la población Congo, en este desfile en el interior del país. Hoy, esos retos con respecto al Desfile de las Mil Polleras han sido superados.

El Istmo de Panamá, históricamente, ha sido lugar de tránsito: eso no ha variado. Eso significa que la estructura sociocultural de los pobladores del istmo, cada cierto tiempo, ha ido cambiando y con esas transformaciones, se han introducido elementos sociales y culturales de los grupos humanos que vienen, de los que se van y de los que se han quedado. En ese marco es que, independientemente de esa modificación periódica de las estructuras sociales y humanas, una cosa debe ser siempre incambiable, y así se ha entendido: a donde estamos hoy en la construcción de esta nación cambiante, el aporte de todos los grupos que han llegado a estas costas ha sido enriquecedor.

Con este entendimiento, debemos reconocer la contribución social, así como la influencia cultural de los Congos de Panamá como un patrimonio cultural inmaterial, reconociendo su lugar, obtenido arduamente en la historia y la formación cultural panameña. Ese es el sentido universal que recoge el reconocimiento de la Unesco al aporte cultural al espíritu nacional de este grupo de ciudadanos panameños. De igual manera y con la misma importancia a todos los sectores de la Etnia Negra, cimiento sociocultural que con sus esfuerzos y aportes han contribuido significativamente al engrandecimiento del país.

El mes de la Etnia Negra ha venido recibiendo el reconocimiento creciente de la población a pesar de los que dicen que aquí no hay discriminación y que el reconocimiento está de más. Aún quedan retos. Tan solo para el inicio de este año escolar 2026 hubo distracciones innecesarias por el cabello de los estudiantes de descendencia afro. Todavía persiste en la psique de las autoridades la idea de un “modelo uniforme” para el cabello de todas las etnias. Pero al reconocer la importancia del mes, no se trata de la comida, la vestimenta afro, la música o el cabello. Habremos avanzado con más determinación cuando los gobiernos y la sociedad reconozcan que las capas sociales que más desventajas de desarrollo y crecimiento experimentan, tienen la piel negra. Que de la historia nacional faltan capítulos enteros de aportes de ciudadanos de la Etnia Negra y que deben ser incorporados en los programas académicos para ser estudiados a profundidad.

Hay un larguísimo camino por recorrer para que el significado quede marcado decididamente en la conciencia nacional como importante y trascendental para la historia de la nación. Un recorrido sin las dudas y los prejuicios que aún nos separan y con un interés honesto por superar el rechazo y la descalificación que aún persiste.

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