El Gobierno de Perú moverá todos los días feriados a los viernes para así potenciar el turismo interno y mejorar la productividad, informó el ministro...
Esta semana, el dime que te diré se trasladó, al menos temporalmente, a otro multifamiliar, quizás uno de los más grandes del país. El anuncio de la renuncia de la titular de la cartera de Educación irrumpió como si se hubiera producido otro terremoto, pero, en esta ocasión, dentro de la antigua Zona del Canal.
El día anterior se había anunciado la renuncia de uno de los viceministros de ese ministerio y, al día siguiente, el de la otra. En otras palabras, desbarajuste total en una de las dependencias gubernamentales que mayor presupuesto maneja. Con el primer anuncio se encendieron todas las alarmas y las consecuentes especulaciones, pero la bomba cayó cuando la propia ministra hizo el anuncio “en vivo y a todo color”.
Casi de manera simultánea iniciaron las especulaciones y los “a mí me dijo alguien de allá adentro” sobre el porqué de esa renuncia. Eso le encanta a una buena cantidad de panameños y más cuando al “bochin” cada uno le va echando un poquito más de sal, condimentos y hasta pimienta, hasta que nos queda una salsa tan espesa que nadie la quiere probar.
Desde mi balcón, pienso que, para haber sido una de las candidatas a ministra más correteada, pedida y hasta rogada, el que le hubieran aceptado su renuncia de ya para ya me hace encender todas las alarmas. Y, posteriormente, nos percatamos de que no estábamos tan lejos de la realidad, pues parecía que el decreto para nombrar el reemplazo ya estaba prácticamente firmado.
Desde ese momento, empezaron a circular varias “tesis” sobre las razones para que se produjera esta separación del cargo. Sinceramente, me costaría mucho creer que el tema de los diplomas encontrados a personas que requerían de un título universitario, pero que no habían acudido ni un solo día a la institución educativa que les había expedido el mismo, que se mencionan como una de las posibles causas, haya desatado la crisis. Sencillo, hubiera renunciado la ministra, pero ¿los dos vices también? Me pintan esa pared de otro color, por favor.
Ni siquiera porque haya hijos y hasta titulares del de los propios inquilinos del Justo Arosemena involucrados. A propósito, ¿será que la famosa hija del médico ya se habrá graduado? Vamos a tener que investigar un poquito más.
Yo creo que lo espeso del chicheme estaba un poco más abajo y tiene que ver es con el tema de las famosas computadoras. Me da la impresión de que la actual titular de la cartera pasó por el período de acusada en un evento similar, en el cual no tenía mucho que ver, pero, como decía Trespatines, “tú taba ahí”, y no creo que esté muy interesada en que se le vuelva a señalar y a perder tiempo explicando lo que sí y lo que no.
Lo que me cuesta creer es que haya quienes prefieran “beneficiar” (entre comillas) a “alguien”, como decía el video del caso en la corte española, antes de terminar de poner la casa en orden. La saliente ministra pudo llegar a acuerdos con algunos y a “calmar” a otros de los gremios que le han hecho la vida imposible a cuanto ministro pase por Cárdenas.
La realidad es que la educación en las escuelas oficiales se percibe que está peor cada día. Lo vemos cada año en los exámenes de admisión a las universidades oficiales y privadas. Y a eso le sumamos el hecho de que los jóvenes que estaban en los primeros años de lo que antes se le llamaba secundaria, que fueron impactados por las acciones del gobierno de turno durante la pandemia, están saliendo graduados sin las bases fundamentales que se requieren para ingresar a una carrera universitaria.
La movida en la cabeza del ministerio, totalmente política desde mi perspectiva, no ayuda en nada a la crisis que, en materia de educación, seguimos teniendo. Habrá que prepararse para dar más subsidios a los muchachos que en algunos años no puedan obtener un empleo digno con el cual puedan mantenerse y haya que “ayudarlos a sobrevivir”.
Mucha atención, que la brecha se sigue ampliando y eso solo le conviene a los extranjeros y a un grupo muy reducido de nuestra población.