• 31/01/2026 00:00

La deuda pública de la república de Panamá

La deuda pública contraída por los gobiernos de la plutocracia clientelar alcanza hoy, la astronómica suma de $59 mil millones. Una enormidad, si la comparamos con los $300 millones dejados por el “ancien régime” de la oligarquía liberal, que gobernó los primeros 65 años el Estado panameño.

Algunas personas podrán inferir que para 1968, la población apenas cifraba en un millón cuatrocientos mil habitantes. Pero, si calculamos la deuda por el aumento de cada millón de personas, la deuda pública podría ser no más de unos $1,200 millones.

Tampoco las infraestructuras públicas reales explican para qué se adquirió semejante cuantía de deuda pública. Veamos pues, la historia en cifras del endeudamiento tanto en el periodo de los 21 años de poder militar, como las cuentas con los acreedores financieros de los gobiernos de pos invasión (1989-2026) o de la plutocracia clientelar.

La deuda pública estimada para 1989, año de la agresión militar estadounidense, que causó el asesinato de miles de panameños, la destrucción de infraestructuras y defenestración de las FFDD panameñas, era de $5,500 millones.

El primer gobierno del ilustre panameño Guillermo Endara, después de la invasión, aumentó la deuda en unos $1,800 millones. En total dejó una deuda de $7,326 millones.

El mandato de Ernesto Pérez Balladares se caracterizó por una mayor disciplina fiscal y mejor manejo económico, al punto que, de acuerdo con el endeudamiento de la República, es la única presidencia posible invasión que disminuyó la deuda, dejando al siguiente gobierno $7,047 millones por pagar.

Desde esa fecha (1999) hasta la actualidad todos los presidentes que se sucedieron han incrementado geométricamente la deuda, en paralelo con los niveles de corrupción reflejados en los 36 años de gobiernos clientelares.

Así tenemos que en el mandato de doña Mireya Moscoso solo en dineros provenientes de la deuda pública se despilfarraron casi $2,300 millones, cerrando su periodo con una deuda total de $9,294 millones. Martín Torrijos sumó al crédito público, aproximadamente, $2,000 millones para totalizar al final de su mandato unos $11,000 millones.

El expresidente “fugitivo” le adicionó a la deuda cerca de $8,000 millones; el exgobernante Juan Carlos Varela $16,000 millones y “la tapa del coco”, en opacidad en el manejo de las finanzas públicas, fue, sin duda, la administración de “Nito” Cortizo, la cual incrementó la deuda pública en $20,000 millones, que -según sus voceros oficiales y oficios- fueron gastados sobre todo en la atención de la pandemia.

Sin embargo, este recuento no termina aquí, porque el presidente intinerante y viajero frecuente, en solo 18 meses que lleva habitando el Palacio de Las Garzas, ha “fumigado” $5,000 millones de empréstitos públicos; es decir, a ese ritmo, seguro que terminará superando a su homólogo anterior. Y, eso que no tiene vicepresidente.

Corolario. La deuda pública se encuentra en la actualidad (enero de 2026) en algo más de $59,000 millones que representa el 65 % de la relación, deuda pública/PIB. Esto es, la comparación del endeudamiento con la producción nacional, que es a la vez “un indicador clave de la salud fiscal: un ratio alto sugiere mayor riesgo y dificultad para cumplir obligaciones, mientras que uno bajo indica mayor estabilidad y solvencia”.

¡Así de sencilla es la cosa!

*El autor es abogado y analista político
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