• 09/06/2026 00:53

La Universidad de Panamá: entre su fecha de fundación y el torneo electoral

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Introducción

El momento coyuntural en el que se encuentra la Universidad de Panamá debe ser analizado desde un prisma amplio, capaz de integrar la situación de la educación superior, la realidad nacional y el contexto internacional. La fecha fundacional de la primera casa de estudios superiores del país coincidió con hechos trascendentales que marcaron hitos en el quehacer mundial: la gran crisis de finales de los años veinte, los albores de la Segunda Guerra Mundial y la culminación del proceso de articulación del sistema educativo panameño.

En ese marco, la creación de la Universidad de Panamá representó un paso decisivo para la formación intelectual, científica y cívica de la nación. Su surgimiento no fue un acontecimiento aislado, sino parte de una necesidad histórica: dotar al país de una institución capaz de orientar el conocimiento, la cultura y el pensamiento crítico hacia la consolidación de la República.

Fundación y misión histórica

Sus padres fundadores, el presidente Harmodio Arias Madrid y el doctor Octavio Méndez Pereira, primer rector de la institución, trazaron los lineamientos fundamentales por los cuales debía transitar la naciente universidad panameña. Desde sus inicios, fue concebida como vigía y faro de la defensa de la nacional, revestida de cultura, ciencia, ética, moral.

Su misión no debe limitarse al profesionalismo egoísta ni a la simple fábrica de títulos, alejada de las necesidades reales del país. Por el contrario, debe orientarse hacia el conocimiento, el desarrollo nacional y la construcción de una política social. En ese sentido, la institución transitó sobre dos ejes fundamentales: la profundización de la democracia y la recuperación e integración del territorio nacional la eliminación de la denominada Quinta Frontera.

Aportes a la consolidación del Estado panameño

Los egresados de la Universidad de Panamá se convirtieron en centinelas de la patria y formaron parte de las principales organizaciones que impulsaron cambios sustanciales en la República. Su participación fue determinante en procesos sociales, cívicos, culturales y nacionales que contribuyeron a fortalecer los principios democráticos, nacionalistas la conciencia y el ser panameño.

Los aportes memorables de la institución a la cultura, el arte y la ciencia constituyen huellas indelebles que no pueden ser regateadas. El aporte de sus literatos, poetas, profesionales de las ciencias naturales y de las ciencias sociales, fortalecieron el desarrollo del pensamiento crítico. Punto de inflexión para la firma y puesta en práctica de los Tratados Torrijos-Carter, que marcaron el fin de la presencia estadounidense en el territorio nacional.

Renovación universitaria ante el siglo XXI

Noventa y un años después, del decreto fundacional del 29 de mayo de 1935, debe asumir un serio proceso de renovación y reorientación de sus fines y objetivos. A tono con los nuevos derroteros que marca el siglo XXI enmarcado en los principios promovidos por la UNESCO como plataforma para el desarrollo del conocimiento con visión y rostro humano.

La universidad del presente requiere fortalecer la equidad, la meritocracia, la eliminación de toda forma de discriminación por género, origen o condición. Garantizar la pertinencia de sus programas académicos, responder a las necesidades de la sociedad preparar profesionales capaces de enfrentar los retos del mundo global contribuir al desarrollo de sus comunidades.

Resulta indispensable consolidar la formación continua, la enseñanza, la investigación la capacitación docente mediante evaluaciones transparentes. La movilidad académica, el reconocimiento internacional , el intercambio de estudiantes e investigadores, el respeto a la biodiversidad, la protección del medio ambiente y el uso responsable de la inteligencia artificial como herramientas educativa de la agenda universitaria renovada.

El torneo electoral y la responsabilidad universitaria

Hoy, cuando el debate regional se centra en reducir los aportes de los Estados al fortalecimiento de la educación superior pública, realidad que Panamá no escapa.

El proceso electoral universitario de renovación de su estructura directiva: Rector, decanos y directores de centros regionales. Debe trascender convertirse en un espacio de discusión sobre los grandes problemas globales y nacionales. Ofrecerle al electorado una visión estructurada, sustentada en el método científico, sobre lo que debe ser la Casa de Méndez Pereira de cara a la conmemoración de su centenario.

Conclusión

Reafirmar el compromiso de institución comprometida con el palpitar social.

Su trayectoria le impone la obligación de renovar sus métodos, fortalecer su vocación democrática, defender la educación superior pública y proyectarse como un centro de pensamiento crítico, investigación, innovación y compromiso nacional.

El desafío no consiste únicamente en preservar la memoria de su fundación, sino en actualizar su misión histórica frente a las exigencias del siglo XXI. La universidad que nació para orientar a la República debe seguir siendo un espacio de ciencia, cultura, libertad y democracia al servicio del pueblo panameño.

* El autor es profesor de Historia de la Universidad de Panamá
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