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- 01/05/2026 00:00
José Martí describe el 1 de mayo “Hay que historiar, brevemente, en el año de 1877 se dieron grandes movilizaciones obreras en Estados Unidos que eran reprimidas a balazos, golpes y prisión. En 1880 quedó conformada la Federación de Organizaciones de Sindicatos y en 1884 se aprobó una resolución para establecer a partir del primero de mayo de 1886, mediante la Huelga General en todo EE. UU., las ocho horas de trabajo. El 1 de Mayo de 1886 la paralización de los centros de trabajo se generalizó. La huelga paralizó cerca de 12 mil fábricas en los Estados Unidos y se produjeron marchas con miles de obreros en varias ciudades.
En Chicago se paró casi completamente la ciudad. Pero algunas empresas (como en la fábrica de materiales de Mc Cormick) contrataron rompe huelgas. El 2 de mayo se realizó un mitin de los obreros despedidos de Mc Cormick para protestar y mientras uno de los trabajadores, Spies, dirigía su discurso a un grupo 7 mil trabajadores unos cuantos centenares fueron a recriminar su actitud a los esquiroles que en ese momento salían de la planta. Rápidamente llegó la policía, cuya acción dejó seis muertos y gran cantidad de heridos”.
Es decir, los esquiroles, los amarillos, los que se entregan a la patronal y el gobierno han existido desde los albores de la lucha obrera. Ante este estado de situación, el deber del movimiento sindical es trabajar en la formación de la clase obrera, construir unidad y firmeza en nuestras organizaciones para defender los legítimos intereses de la clase obrera.
En la calle, este 1 de mayo, la clase obrera dejará sentir su descontento frente a una política pública marcada en cercenar conquistas y amenaza con mayor pauperización de sus condiciones de vida; de repudio a las acciones represivas contra las organizaciones y dirigentes sindicales; de indignación ante la sumisión y entrega de la Patria del gobierno de Mulino.
Entre consignas de la convocatoria a la movilización sobresale el tema salarial, en la medida que estos no alcanzan para cubrir el costo de vida (alimentos y otros gastos necesarios), evidenciando la creciente pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
Un movimiento obrero que exige a la ministra de trabajo que se respeten sus derechos en materia de estabilidad laboral, condiciones de salud y seguridad ocupacional, prestaciones sociales, respeto a las negociaciones de convenios colectivos, que cesen los despidos injustificados de trabajadores del sector privado y público, respeto al derecho de sindicalización, que cese la intromisión en las organizaciones sindicales para imponer el sindicalismo amarillo, que cese la judicialización y Lawfare contra organizaciones sindicales. Condena al atropello contra SUNTRACS al que se le impone un ilegal proceso para disolverlo. Es este accionar represivo, violatorio de leyes y derechos llevado adelante por la ministra de trabajo la que mantienen a Panamá en la lista de la OIT de los países mayores violadores de los derechos laborales y sindicales.
El 1 de mayo, Día Internacional de las trabajadoras y los trabajadores, conmemoramos la gesta histórica de los mártires de Chicago, celebramos los logros alcanzados, que son siempre fruto de la acción colectiva, y seguimos reivindicando nuestros derechos laborales frente a las leyes del mercado que niegan la vida digna. Hoy más que nunca, cuando se atenta contra los derechos laborales y sindicales, debemos recuperar el espíritu de lucha de quienes en 1886 alzaron su voz, empuñaron sus manos y derramaron su sangre por alcanzar las ocho horas de trabajo. La lucha sigue para proteger lo conquistado, alcanzar nuevas conquistas, más derechos y más sindicalismo clasista.
El llamado a la unidad, a estar claros que la patronal, el gobierno, la partidocracia y seudo independientes han sido quienes nos han arrebatado las conquistas y derechos alcanzados, son quienes siguen empobreciéndonos, son los corruptos que se llevan los recursos del pueblo humilde y trabajador.
Desde CONUSI loor a nuestros mártires obreros. En medio de la persecución que vive la CONUSI y sus dirigentes, resistimos, redoblamos la lucha en defensa de los intereses de la clase obrera. A 140 años de la gesta gloriosa de Chicago la lucha sigue.