Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 04/04/2015 02:01
Otra locura
El Salón del Libro de París, del 20 al 23 de marzo acaba de bajar su telón... Gran fiesta del texto, de la literatura y de las ideas, dirá Jean Birnbaum en su nota editorial de la Sección Especial que el diario Le Monde consagró al evento de la Puerta de Versalles este 2015.
La fiesta trinitaria tuvo como invitado especial a la literatura de Brasil, luego de su gran éxito como invitada especial en Frankfurt 2013. Nicolas Bourcier, corresponsal de Le Monde en Río y Sao Paolo, nos regaló un excelente análisis sobre los entretelones que llevarán a esta literatura (dulce, dura y cruda) de Frankfurt a París, vía el teatro de Felipe Hirsch y sus cuatro versiones del gran rompecabezas que para él es la cultura y el mundo brasilero: ‘Quise hacer una obra de teatro sobre la literatura, pero más bien un cabaret abierto sobre el Brasil de hoy, tanto el país es complejo, balanceado en su permanencia entre la dulzura y la aspereza (duretè) entre lo físico y la emoción...’. La cuarta parte del rompecabezas-Puzzle (d) armado en París, queda enmarcada así.
Cuarenta y ocho escritores fueron invitados a la gran Fiesta. Nuevo paradigma de la narrativa, la literatura y las ideas en Brasil. Así lo vio Guiomar de Grammont, profesora de filosofía y curadora brasileña del Salón. Los cuarenta y ocho quieren ‘pasar la página’. ‘Y, en efecto, ya la pasamos’, dirá... Quieren hablar acerca de lo que viven, oyen y ven... ¿Quiere esto decir que los Machado de Assis o Clarice Lispector quedarán en el olvido? ¡De ninguna manera!... Sencillamente, se abre una nueva era, si nos es permitido afirmarlo... Las brechas existentes entre ricos y pobres están bien abiertas y son el pan cotidiano de dulzura y brutalidad entre cariocas, gauchos o paulinos... De Chico Buarque a Marcelo Beckes y, sobre todo, me detendré en Ana María Machado, ampliamente publicitada a través de la traducción al francés por la editora Des Femmes de su ‘O mar nunca transborda’. (El mar nunca se desborda).
Apuesta sentimental y homenaje consciente, es este relato que aterriza en un rincón de playa de Mangezal, brazo del inmenso mar, oculto entre la exuberante flora tropical del continente que es Brasil.
Ana María quiere rendir testimonio a las personas que durante largos años han sabido resistir a la tentación de rendirle culto a los ‘personajes’ célebres... (Personas contra personajes). De alguna manera, se hará la reportera de la forma como ellas, en su humilde y sencillo vivir del día a día, se irán quedando por fuera de esa Historia oficial, contada y pagada. No obstante, y a su manera, incluirá a la arrogante ‘señora historia’..., pagada muchísimas veces con sangre o con caricias... La novela no hubiera sido lo que es, dirá, sin la enorme contribución de periódicos, memorias, tesis universitarias contemporáneas, frutos de investigaciones apasionadas y de la más variada documentación.
Mi casi instintiva aversión de las pobres caricaturas de ‘novelas históricas’, tan bien vendidas y publicitadas en nuestras FILs, casi me hacen abandonar la lectura de esta increíble narración... La larga cita en cursiva del primer documento ‘oficial’ que abre la novela, marcando la llegada de los primeros portugueses a las costas del Estado de Espíritu Santo, me despistó... Et pourtan! En algún momento tuve que hacerme violencia y forzar la lectura para adentrarme en el texto... Las incrustaciones en cursivas —documentos—, seguidos del ‘times roman’, supongo, para las miradas y lecturas del diario vivir —desde Londres, donde encontramos a Liana, periodista nacida y criada en Mangazal, trabajando en un diario londinense como reportera— hasta las escenas de salazón de la pesca diaria de los que se quedaron allá... ¡Comida para dioses!
Langostas o camarones asados recién pescados, agua de pipa... La típica comida playera, que hará salivar a Liana desde Londres y en alguna forma el aguijón de la atormentada idea de perder la propiedad de la familia, la hará regresar a su Mangazal... Es no, a la propuesta de los especuladores/empresarios para convertir la hacienda en una barriada y será otro no a sus hermanos, ansiosos de tener en mano la plata contante para emprender sus negocios... ¿Cómo deshacerse de la biblioteca de su padre? Porque, sin lugar a dudas, comprendió que es otra locura la que emerge de la lectura, una muy especial que consiste en creer en los libros, a tal punto que le vamos dejando un espacio tan importante que muchas veces ocuparán el puesto de la(s) realidad (es)... Imposible de saber si el mundo real o material no reserva también un espacio para ellos y para todo lo que ellos nos cuentan o nos permiten pensar...
Praga, 31 de marzo de 2015.
FILÓSOFA Y ESCRITORA.