• 20/12/2010 01:00

El David de mi recuerdos

Este es un mes de recuerdos do el amor viste sus mejores galas. Hace pocos días vino a mi memoria el recuerdo de una foto familiar. En e...

Este es un mes de recuerdos do el amor viste sus mejores galas. Hace pocos días vino a mi memoria el recuerdo de una foto familiar. En ella estábamos mi abuelo Ramón y mi abuela Clementina como figuras centrales, cuyo respeto y admiración por todos irradiaba los más bellos momentos.

Mis padres también estaban allí, mis primos y mis hermanos. Esta es la parte bella del recuerdo, la parte triste, es que de ese grupo solos vivimos, mi hermana Blanca, mi primo Rodrigo y quien esta nota escribe.

Aquellas navidades además de inolvidables, han tenido el significado hermosos de una reunión que no se repitió, pero que perduró en la memoria de cada uno y que perdura aun en la mente de los que vivimos.

El abuelo Ramón, figura central, se destacó siempre por la calidad de su valía, mi abuelita Clementina cuya bondad y excelencia es motivo de mis poemas, mi padre, Juancho Morales, cuyo carácter fuerte, enérgico pero en alto grado honesto, como sus ancestros, mamá Chichí, con su cariño inefable, cuyas caricias aún las siento en todos los contorno de rostro. Mis hermanos, cuyos recuerdos llevo latentes en mi corazón.

Aquellas navidades, fueron verdaderas navidades, no ha habido en tiempos posteriores una Navidad igual. Se ponderó la presencia y nacimiento del tesoro más hermosos que ha tenido la Humanidad, Jesús. El niño que después convertido en hombre, sufrió por nosotros, dio su vida por nosotros y nos mostró el camino del lo que es y será el verdadero amor.

*EMPRESARIO.

Lo Nuevo