El primer recorrido de prueba del monorriel, desde Patio y Talleres hasta Ciudad del Futuro, se registró la tarde del lunes 13 de abril, con esta prueba...
En un mundo en el que constantemente, ya sea de forma consciente o inconsciente, clasificamos a otros por sus aparentes posturas con respecto a las cosas, y donde herramientas como las redes sociales parecen haber profundizado la distancia que aparece entre una visión y otra, nos conviene que hablemos de ideología. Como se verá al final de esta entrega no es solo una discusión teórica, sino que nos va a brindar herramientas para entender qué pasa en el quehacer político y en nuestra interacción social a diario.
Para comenzar, discutamos algunas visiones sobre qué es. Luego, como corresponde en sociedades como las nuestras, donde los desafíos y necesidades son apremiantes, preguntémonos por el qué tan útil es, si al final, todos tenemos una, y qué implica eso. Y, después de esto, para terminar, consideremos qué dicen las encuestas del CIEPS sobre el tema.
Con respecto al qué es, hay autores que han considerado que la estructura dominante en una sociedad, que ellos creían necesaria de superar, requería un conjunto de ideas y supuestos dentro de cada miembro, y que ese conjunto era la ideología. Estas ideas eran solo un reflejo del momento material, es decir, de la realidad de las relaciones de producción entre las personas, y entonces la ideología servía como forma de cubrir la necesidad de un cambio. Pensemos en la película Matrix, donde hay una realidad de esclavitud, pero las máquinas hacen vivir a la gente en mundo de ideas que impide señalar esa condición y salir de ella.
Otros autores, posteriores, comenzaron a pensar que no era necesariamente que sólo algún poder establecido impusiera este conjunto de ideas o supuestos, sino que en realidad había una arena de combate cultural por crear esas visiones del mundo. Entre ellas algunas favorables al sistema, y otras contrarias, opuestas. La disputa por ese campo es pues la disputa por la hegemonía, por cómo ver el mundo como sociedad, ya que de ello depende la dirección que toma una comunidad política. Si se quiere una sociedad más protectora de los valores cristianos o si se quiere una sociedad más abierta a nuevos valores progresistas, esto es tan solo una arista de muchos temas que entran en conflicto y sobre los que los bandos tratan de ganar con su postura, construir hegemonía para así garantizar la dirección que quieren para la sociedad.
Pero bueno, volviendo al tema de qué es la ideología, que unos veían como conjunto de ideas que soporta el sistema dominante, y otros luego vieron como espacio de disputa por la hegemonía cultural de una sociedad, algunos dijeron también que era simplemente el resultado en ideas y visiones del espacio social que cada uno ocupa. Es decir, si nazco en familia de carpinteros, voy a una escuela con muchos carpinteros, y al final me dedico a carpintero, entonces mi ideología del mundo es la de un carpintero. Por supuesto nadie tiene una trayectoria tan simple, donde todo es de carpinteros, pero cada uno tiene un barrio, una escuela, una condición laboral y unos amigos que inciden mucho en quién es, en cómo ve el mundo. Por eso cuando conocemos a alguien que más o menos tiene una trayectoria social identificable podemos casi siempre imaginarnos cómo piensa.
Un poco más reciente, algunos autores se han centrado más en la utilidad de esa ideología y en cuestionar que sea algo único y consistente. Quizás no toda la ciudadanía tiene los valores de la estructura dominante, quizás todos sus valores o ideas no son producto de ese combate cultural, y quizás la trayectoria social es tan compleja que algunas personas cogen unos rasgos de una ideología y otros rasgos de otra, y sobre ciertos temas ni siquiera se han cuestionado ni decidido. Más aún, sus conjuntos de ideas y valores no son coherentes internamente, o pueden cambiar constantemente. Es por ello por lo que estos autores han escogido ver la ideología como mecanismos que simplifican el mundo, que les dan a las personas marcos para interpretar la realidad y atajos para ubicarse con respecto a un problema.
Habiendo expuesto todas estas visiones, ¿qué tan útil es entonces la ideología? La respuesta sería que más que útil o no, existe, todos nos relacionamos con ella, estemos al tanto o no, porque nuestras formas de pensar y sentir sobre lo público dependen de nuestro momento en la historia, de los resultados de las disputas culturales que existen sobre tantos temas, de nuestra trayectoria personal, y de las fuentes que escogemos para informarnos y decidir sobre distintos temas. Dado que en el mundo actual no todos tenemos el tiempo para informarnos por completo de cada cosa, recurrimos a esa historia personal y a esas señales ideológicas de las personas o instituciones a las que les tenemos confianza. *
En la siguiente columna, hablaremos sobre las fuentes de información que escoge la ciudadanía panameña, las implicaciones de la ideología, y sobre lo que dicen los datos de encuestas sobre la ideología panameña.