Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 05/02/2012 01:00
Estrecho de Taiwán entre mitos y realidades
El Estrecho de Taiwán es una de las áreas más volátiles del Asia, donde la tensión de una guerra ha estado presente desde 1949. Taiwán, situado en la isla de Formosa se ha convertido en una potencia tecnológica con un delicado cuadro geopolítico dada su proximidad por mar de 120 kms. del continente: un territorio de 36000 kms. cuadrados con 23 millones de habitantes, que Beijing considera una provincia rebelde a la que no ha renunciado integrar a su heredad geográfica.
Sin embargo, en los últimos tres años en el marco de la tregua diplomática, se han firmado 15 acuerdos entre Beijing y Taipei, estableciendo el comercio directo, el transporte y el servicio postal. Ello ha facilitado las comunicaciones entre personas y los intercambios académicos aumentaron y cerca de 2 millones de turistas chinos del continente han visitado Taiwán. El acuerdo comercial de 2010 recortó los aranceles para cientos de productos taiwaneses. Mientras el grueso de las exportaciones a China el año pasado, estimadas en $124,000 millones, fueron productos de electrónica, al mismo tiempo se produjo un gran aumento de las ventas agrícolas de Taiwán. Las exportaciones taiwanesas suponen el 70% de la economía de la isla y China absorbe aproximadamente el 40% de esas exportaciones, por lo que esos lazos son vitales y estratégicos para Taiwán. Además se ha logrado reducir el desempleo y el año pasado la economía creció alrededor de un 4,5%, gracias a la apertura de la inversión de ciudadanos y empresas chinas.
La cooperación económica y comercial es hoy más estrecha y se ha construido un tramo imperceptible en el camino de la unificación. La reelección de Ma Ying-jeou, el pasado 14 de enero con un 51% sobre su rival de tendencia separatista, le asegura una mayoría en el Yuan Legislativo de 64 sobre 113 legisladores, lo que contribuirá a seguir madurando las condiciones de futuras conversaciones políticas con China, inspiradas en la estrategia de avanzar en las cosas fáciles primero y en abordar las difíciles después, una dinámica condicionada por el veloz crecimiento económico de China que está cambiado drásticamente el contexto de los intereses estratégicos de la región.
Los taiwaneses optaron por la distensión y el reforzamiento de las relaciones económicas entre ambos lados del Estrecho, más armoniosas y con más confianza mutua, reduciendo las posibilidades de un conflicto. Las relaciones se han reforzado en un año en que habrá un relevo de la cúpula del Partido Comunista Chino, donde los comicios de Taiwán fueron un referéndum sobre un acercamiento a China que aleja la posibilidad de una guerra en la zona. Se ha construido un espacio de diálogo en el que ambas partes están comprometidas en avanzar en las relaciones, mientras la retórica de la soberanía está pendiente en la agenda futura. Ha quedado atrás el periodo de incertidumbre entre Beijing y Taipei, y con ello la retórica del enfrentamiento, pues está prevaleciendo la proverbial prudencia china y la comprensión inteligente de sus intereses estratégicos.
Lecciones aprendidas para occidente y la crisis comunitaria, el acercamiento comercial entre los chinos, aunque no profundiza en conversaciones políticas, es un pragmatismo que ha logrado silenciosamente una integración sin precedentes, fundamentada en el principio de la ‘no negación mutua’, según el cual ninguna parte insiste en el reconocimiento formal por parte de la otra.
Entre mitos y realidades las relaciones en el Estrecho de Taiwán se han constituido en un marco referencial en las relaciones internacionales contemporáneas, y se configuran como un ejemplo clásico de resolución de conflictos. Los vientos de cambios económicos están determinando transformaciones políticas, en un mundo donde la diplomacia comercial está abriendo espacios, al obligado entendimiento con la más importante revolución que ha conocido la Humanidad en tiempos recientes. Panamá, como administradora de un Canal que conecta al comercio de Asia, no puede estar de espaldas a esta realidad.
ABOGADO, ANALISTA INTERNACIONAL.