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- 14/06/2009 02:00
Perspectiva o números
En estos días, el deporte ha logrado concentrar la atención mundial no deportiva porque al producirse el fichaje récord de un futbolista portugués, Cristiano Ronaldo, se ha especulado sobre la conveniencia y hasta el derecho de contratar a un jugador por 94 millones de euros.
Todo se ha puesto sobre el tapete de discusión. No solo si es una medida deportivamente acertada (casi nadie lo duda, al tratarse de uno de los tres mejores futbolistas del mundo), sino sobre su conveniencia económica, su moralidad y hasta su licitud legal.
El gobierno español ha cortado por lo sano. No entrarán a valorarlo porque, dicen, “se trata de una decisión empresarial de una entidad privada”. Es verdad. Sobre la moralidad de la medida, lo que más ha molestado a algunos es que estamos en tiempos de crisis económica en que hay sectores empobrecidos, desempleados y sin comida.
La pobreza pienso, es una cosa que podría golpear siempre la conciencia de los ricos, de todos los ricos y no exclusivamente de los futbolistas. Y en todo tiempo, y no solo cuando se produce un fichaje en el futbol. Veamos, ¿no gana un artista de cine, cuando es un crack , 20 millones de dólares en una película que filma en tres o cuatro meses? Justo lo que puede ganar un crack de futbol en cuatro años (esos que ganan cinco millones, y los hay que ganan tres). Pero lo del cine nos deja indiferentes. Sin embargo, la misma razón que se da para justificar la ganancia del actor, vale también para el caso del futbolista: la economía. Si el gana eso, es porque sus películas producen mucho, el mundo las va a ver, son un espectáculo. El fútbol es igual. No solo es un deporte, sino también un espectáculo y un negocio. Un futbolista gana solo un porcentaje de lo que genera el fútbol, un espectáculo de masas. Y ese dinero, que ahora se ve, antes se quedaba en los clubes, el la FIFA o en la UEFA y nadie decía nada. Pero ahora se premia al que produce el espectáculo: el jugador. Mérito que debemos reconocerle a otro deportista, Mohammad Ali, quien logró, con las primeras bolsas millonarias, que los boxeadores dejaran de recibir solo los puñetes, mientras los empresarios se quedaban con el dinero.
¿Que hay otras cosas que también merecen inversión? Sí, y mucha, y más que el fútbol. Pero como dice un atinado columnista español, los bancos no te prestan para resolver los problemas del mundo, muchas veces, porque no lo ven rentable (ellos también se dedican a un negocio, no a la caridad) y en cambio pueden encontrar rentable un proyecto deportivo, el que sea. No culpemos a los clubes y menos a los deportistas por ganar dinero. ¿Alguien se escandaliza por lo que gana un médico, un abogado, un empresario, un ingeniero? Como dijo un aficionado español: “Estoy desempleado, mi mujer embarazada y vivo del seguro de desempleo. Si Florentino Pérez (el presidente del Real Madrid) no ficha a Ronaldo, mi situación iba a ser mejor? ¿Estoy ahora peor? Sentido común. Y menos hipocresía.
-El autor es filósofo e historiador.jordi1427@yahoo.com.mx