La jefa de gabinete del MEF defiende la urgencia del proyecto de ley de sustancia económica. Explica cómo esta normativa busca modernizar el sistema fiscal...
- 10/03/2010 01:00
De Gustavo Pérez y otras cosas…
Que Gustavo Pérez, supuestamente, participó en las horas postinvasión de diciembre de 1989 en secuestros “ordenados” de gringos en un hotel local es algo que importa, porque todo secuestro es repudiable y criminal. Habría que probárselo y luego ver si está inmerso en delito penal.
Pero mucho más importante que tal historia, real o inventada, según se pruebe, es ¿qué pasa en nuestra Policía Nacional? ¿Cómo andará la moral de oficiales superiores, mandos medios, Clases y Tropa? ¿Qué tenemos en materia de preparación científica, operacional, de inteligencia, en el terreno de la lucha contra el crimen organizado y la altísima cifra de narcotráfico que nos rodea? ¿Y qué de equipamiento, cuando normalmente vemos patrullas mediocres que no alcanzan a un Toyota 4 X 4 o un sedán de lujo, cuando aprietan el acelerador a 120 kms.?
¿Qué seguridad le damos a un sargento policial con $600 mensuales, menos los descuentos, muchos, para que denuncie a los pandilleros de su barrio sin que peligre su familia? ¿O será mejor para él hacerse el tonto o hasta tomar su “ regalito gordo ” cada día o semana? La alta penetración del narcotráfico en esferas policiales del mundo, DEA muy, muy incluida, es asunto globalizado. ¿Seremos una excepción o tendremos pólizas de seguro contra eso? No.
¿Por qué hubo que “ despedir ” de un modo u otro (vacaciones, licencias prolongadas, etc.) a tantos altos oficiales con experiencias? ¿Delinquían, eran corruptos o irresponsables? Los que hemos vestido y vivido la experiencia policial por muchos años, habiendo estudiado en el exterior y pasado duras cosas, sabemos lo que vale el respeto al escalafón profesional en virtud de la motivación íntima, sin la cual no se puede trabajar bien, jamás.
Hoy, cuando por ejemplo, entre tantos casos espeluznantes realmente, como en México donde se han apresado por participar de carteles de la droga a generales, alcaldes, concejales, congresistas, fiscales, jueces, en Guatemala acaban de caer por lo mismo el mero director en jefe de la Policía Civil y otros altos policías, ¿cómo supervisamos bien que eso no esté encendido entre los nuestros?
¿Pero, cómo se puede andar, si la entidad policial anda revuelta del todo, con mucha incertidumbre interna, obvia, con titulares diarios de sangre y descabezados, que asustan a la propia Policía? Con discusiones de meses en donde más que preguntarnos por los planes, estrategias, políticas, situación institucional interna, nos pasamos días de días especulando sobre qué hizo el director policial hace más de 20 años?
Repito, no es que el tema no importe, pero si ni a los propios gringos y su gobierno parece importarle tanto, ¿por qué no le dejamos del todo el tema a las autoridades penales y nos dedicamos a saber más sobre qué pasa en nuestra institución policial, en medio de este laberinto de crímenes, tumbes, caos social y anímico, cuando aún, gracias a Dios, no somos un México o un Guatemala?
La seguridad no podemos dejarla en manos de ningún director, ministro o presidente.
Es tema vital de todos, sin excepción, y el que se resta es un tarado, porque su madre o su hija pueden ser víctimas en cualquier mal minuto próximo.
*Abogado y coronel retirado.robertodiazherrera@yahoo.com