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- 19/03/2026 00:00
Río Indio: un proceso con diálogo y corresponsabilidad
Desde el inicio, el compromiso del Canal de Panamá para desarrollar el proyecto de Río Indio ha sido trabajar con la gente, para atender con transparencia y respeto el reasentamiento de las familias que habitan la huella que ocupará el futuro lago. Hoy podemos compartir más detalles de cómo ha avanzado este trabajo y cómo el diálogo, la participación activa y la construcción conjunta con las comunidades son fundamentales para lograr que este reasentamiento sea una oportunidad y beneficie a quienes hoy dan un gran aporte al futuro.
Desde mayo del año pasado iniciamos los ciclos comunitarios: una serie de encuentros estructurados con las comunidades para informar sobre el proceso para elaborar el plan de reasentamiento y abordar, paso a paso, los aspectos más importantes para las familias del reasentamiento. Ya hemos alcanzado el séptimo ciclo, que corresponde a la última fase para elaborar el marco de compensación y hemos iniciado la presentación de un documento que recoge todos los aspectos tratados en ese tiempo y que abordan cuatro temas principales: la vivienda, los terrenos, las actividades económicas y los aspectos socioculturales. Han sido meses de conversaciones francas y construcción colectiva, con una premisa clara: lo más importante es la gente.
A lo largo de estos siete ciclos abordamos temas fundamentales, como qué es un plan de reasentamiento y restablecimiento de medios de vida, por qué es importante, los criterios de compensación, los tipos de viviendas a reponer y la manera en que se garantizará un trato justo y equitativo. No se trata de sugerir soluciones desde afuera, sino de construirlas con quienes son directamente impactados. Hemos escuchado recomendaciones, incorporado ajustes y consensuado alternativas que reflejen la forma de vida de los moradores en la cuenca.
Uno de los puntos centrales ha sido el avalúo de las viviendas y estructuras. Este proceso seguirá el criterio de costo de reposición, es decir, una casa antigua no se reemplaza con una vivienda antigua, sino con una vivienda nueva, equivalente en condiciones y funcionalidad. Este principio busca asegurar que ninguna familia vea deteriorada su calidad de vida como resultado del proyecto.
Durante el séptimo ciclo se abordó igualmente los potenciales lugares de reasentamiento. Durante meses, las propias comunidades han identificado posibles áreas, considerando la cercanía a sus actuales hogares, sus redes familiares y sociales, y las condiciones para restablecer sus medios de vida. El área del lago abarca unas 4,600 hectáreas distribuidas entre Colón, Coclé y Panamá Oeste, por lo que no se trata de un solo sitio de reasentamiento, sino de múltiples opciones. Con esta información estamos iniciando un proceso para la compra de terrenos que serán las áreas para los nuevos asentamientos.
Hasta el momento hay identificadas siete zonas potenciales para presentar propuestas a las comunidades, durante el proceso de compra de terrenos, realizaremos las visitas con la gente para la definición final de las áreas de reasentamiento. La intención es que las familias puedan trasladarse cerca de donde viven hoy, facilitando su adaptación y manteniendo vínculos sociales clave.
Es un reasentamiento que involucra aproximadamente a unas 500 familias, con unas dos mil personas. Además, existen casos de propietarios no residentes, personas con fincas productivas o viviendas secundarias. En estos casos, se aplican esquemas de compensación económica, mientras que el reasentamiento físico se reserva para quienes habitan de forma permanente en la zona.
Se ha tenido una creciente participación de las familias a reasentar en la elaboración del plan de acción de reasentamiento, esto quiere decir que aportan ideas. Ellas participan, se informan y expresan sus puntos de vista, siempre con el reconocimiento por parte del Canal del significado de este cambio de vida que están haciendo. Hemos escuchado con claridad: si el proyecto avanza, lo fundamental es que se trate a las personas de manera justa y digna.
Este proceso no sustituye la consulta pública que será parte del Estudio de Impacto Ambiental, previsto para iniciar durante el primer semestre de este año. No obstante, consideramos indispensable comenzar antes con el componente social por su alta sensibilidad, así como por la complejidad que conlleva la planificación de las nuevas comunidades y el diseño de programas de restablecimiento de medios de vida, procesos que requieren tiempo, orden y participación.
El siguiente paso es la firma del marco de compensación colectivo con las comunidades. A partir de allí se iniciarán los acuerdos individuales, porque cada familia tiene una realidad distinta: extensiones de tierra diferentes, tipos de vivienda variados y actividades productivas diversas. El marco será el mismo para todos, pero su aplicación será personalizada. Aún queda camino por recorrer. Continuaremos con visitas puerta a puerta y encuentros informativos, reconociendo que se trata de un proyecto de interés nacional y, al mismo tiempo, de un proceso humano que debe manejarse con sensibilidad y respeto.
El reasentamiento no se hará de una sola vez. Será un proceso gradual, por áreas, a lo largo de varios años. Esto permitirá una transición ordenada y un acompañamiento sostenido para que las familias puedan reconstruir sus proyectos de vida. No se trata solo de mover casas, sino de asegurar condiciones dignas a largo plazo.
En el Canal entendemos que tenemos enfrente un proceso sin precedentes en el país, basado en la participación, la transparencia y la corresponsabilidad. Nuestro compromiso es seguir escuchando y avanzando junto a las comunidades.