Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 17/06/2014 02:00
Partidos políticos o sectas oligárquicas (II)
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Agrega La Estrella en Google ↗️Al final, la cultura del juegavivo se impone y las elecciones se convierten en festines de compra y venta de conciencias en las que cada proceso pasa a ser la oportunidad de hacerse de mayores bienes, prestigio social, y en definitiva, de solucionar los problemas de empleo para familiares y amigo políticos. Se crean partidos con la misma facilidad que las sociedades anónimas, con plataformas tan parecidas, que expresan la carencia de principios y de fundamentos ideológicos. Por ejemplo, para la década de 1960, surgió una organización políticas a la que la comunidad la identificaba con las siglas de su fundador: (DIPAL: Diputado Alemán).
La lucha política en Panamá ha dejado de ser, hace mucho, un conflicto ideológico-político, para disfrutar los privilegios que otorga el poder. El fenómeno clientelista es típico. Fondos estatales, a través de las instituciones públicas, son utilizados, descaradamente, para satisfacer pretensiones de los candidatos. Quien posee medios económicos, detenta un cargo público o recibe partidas gubernamentales, es quien mayores posibilidades de triunfo tiene.
La crisis política de 1968, provocada, fundamentalmente, por las disputas eleccionarias de mayo de ese año, entre los grupos oligárquicos, abonó el camino para el advenimiento del gobierno militar. Los partidos que subsisten al nuevo sistema, se ven sometidos a una fuerza superior, en contra de la que no poseen organicidad y, como consecuencia, fácilmente se diluyen agotados por su incapacidad de adecuarse al tiempo cambiante. Luego de la vuelta a la vida civil y de la imposición de las doctrinas postinvasión, la mayoría de las organizaciones partidarias, con pocas excepciones, se camuflan, se aglutinan y se refundan para volver por sus fueros a manipular a las masas. Arnulfistas, torrijistas y demócratas cristianos, herederos de proyectos sustentados en tibios conceptos ideológicos, mantienen su vigencia. Otros, que son producto de ambiciones empresariales con aspiraciones politiqueras, harán su impronta en el escenario nacional. Aglutinadores de tránsfugas; volverán por sus prácticas clientelistas, (tipo DIPAL) un tanto modificadas, pero que, al fin, nos conducen al escarnio de las elecciones de mayo de 2014.
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