• 11/03/2026 00:00

SupTech y ciberseguridad: pilares de la nueva supervisión bancaria en Panamá

La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) impulsa con visión estratégica la modernización de su modelo de supervisión, integrando tecnologías de supervisión (SupTech) como pilar fundamental para robustecer la estabilidad, fortalecer la solidez y potenciar la competitividad del sistema bancario panameño.

Esta transformación responde a una convicción institucional clara: en un entorno financiero cada vez más digital, interconectado y dinámico, la supervisión debe evolucionar hacia un enfoque más preventivo, basado en datos y apoyado en herramientas analíticas avanzadas. La velocidad con la que emergen nuevos riesgos —tecnológicos, operativos y financieros— exige capacidades que permitan anticipar escenarios y actuar con mayor oportunidad.

En esta administración hemos establecido dos prioridades estratégicas: el fortalecimiento de la ciberseguridad y la consolidación de capacidades SupTech. Ambas líneas de acción son complementarias y fundamentales para preservar la confianza en el Centro Bancario Internacional (CBI) y garantizar la resiliencia del sistema financiero. En un mundo donde un incidente tecnológico puede afectar la estabilidad de una entidad en cuestión de horas, la capacidad de supervisión debe estar a la altura de ese desafío.

El impulso del SupTech en la SBP se sustenta en el fortalecimiento del gobierno de Tecnologías de la Información (TI) y del gobierno de datos, asegurando calidad, integridad, trazabilidad y seguridad de la información que respalda las decisiones supervisoras. Supervisar mejor implica contar con datos confiables, oportunos y estructurados, así como con capacidades analíticas que permitan identificar riesgos antes de que se materialicen.

Como parte de esta estrategia, la SBP ha iniciado un ejercicio de autodiagnóstico con la matriz de madurez del Cambridge SupTech Lab, referente internacional en la materia. Esta herramienta permite evaluar el nivel de desarrollo tecnológico de cada proceso supervisor, identificar brechas y establecer una hoja de ruta clara hacia mayores niveles de madurez SupTech. Este enfoque estructurado nos permite avanzar de manera planificada, alineados con estándares internacionales y con una visión de mejora continua.

Vamos continuamente hacia un modelo de supervisión más continuo y dinámico, apoyado en monitoreo automatizado y generación de alertas tempranas. Entre las iniciativas estratégicas que se desarrollan o evalúan se encuentran:

Entre las iniciativas en evaluación están el uso de herramientas analíticas para monitorear casi en tiempo real indicadores prudenciales y de riesgo, el fortalecimiento del seguimiento a incidentes de ciberseguridad reportados por las entidades reguladas; la creación de una Plataforma Analítica de Riesgo de Crédito como apoyo a la supervisión basada en riesgos; y la aplicación de analítica para identificar patrones en los reclamos de los usuarios financieros y reforzar la protección del consumidor.

Estas capacidades permiten a la Superintendencia asignar mejor sus recursos, detectar tendencias emergentes y anticipar riesgos sistémicos con mayor oportunidad. Más importante aún, fortalecen la transparencia, la credibilidad y la capacidad de respuesta del supervisor frente a un entorno financiero cada vez más exigente.

La adopción de SupTech nos permite cumplir con mayor eficacia nuestro mandato legal: salvaguardar la estabilidad, competitividad y seguridad del sistema bancario panameño. Una supervisión moderna no solo protege a las entidades y a los depositantes, sino que también contribuye a preservar la reputación internacional del Centro Bancario y a consolidar la posición de Panamá como plaza financiera sólida y confiable.

El futuro de la supervisión será cada vez más preventivo, analítico y apoyado en tecnología, pero siempre centrado en la responsabilidad institucional y la confianza pública. La SBP continuará fortaleciendo sus capacidades tecnológicas y su talento humano, consolidando una supervisión moderna, robusta y alineada con las mejores prácticas internacionales, en beneficio del país y de todos los usuarios del sistema financiero.

* El autor es superintendente de Bancos de Panamá
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