• 27/09/2026 00:00

Y, ¿cuándo empieza la campaña?

Esta semana hemos sido testigos de acciones que, para alguien de afuera, consideraría que Panamá tiene una campaña política corriendo en este preciso momento. Por un lado, vimos cosas peculiares del terruño, donde nos tomamos la política como una gran fiesta donde puede que haya 2 u 8 candidatos, pero quienes vivimos aquí participamos de caravanas, fiestas (grandes y chiquitas), promoción de candidaturas en las principales vías de las ciudades, cena de recolección de fondos y tantas otras cosas que suceden, por regla general 2 años antes del día de las elecciones nacionales.

Sin embargo, esta semana nos pudimos percatar de que pareciera que se mantienen las malas mañas de los políticos tradicionales, con ciertas modificaciones a las reglas de juego, que no buscan nada más que su propio beneficio. Así tenemos que 7 diputados votaron a favor de unas reformas que no le aportan nada bueno ni positivo al sistema ni al proceso electoral, y sí pudieran afectarle a cientos de miles de habitantes, por no decir millones.

En la cabeza de varios de ellos, se asume, que piensan que hay que ponerle todos los obstáculos posibles a quienes pretenden inscribir nuevos partidos, para poder aspirar a una lucha política justa y equilibrada; unos se han visto forzados a hacerlo, aunque hubieran preferido no convertirse en partido, pero con los cambios que fueron aprobados en la Comisión de Reformas Electorales y luego presentadas para su discusión en la Asamblea Nacional, los ciudadanos que aspiren a salir electos por la libre postulación, no tendrían los mismos derechos que quienes aspiran por los partidos existentes.

Así las cosas, grupos políticos, como por ejemplo la Coalición Vamos, decidió emprender la ruta para convertirse en partido político y el pasado viernes se presentaron a las oficinas del Tribunal Electoral, con los documentos requeridos y mas de 70 mil firmas de posibles adherentes recogidas en cosa de días, que los convertiría en una, aún más, poderosa fuerza política en el país. De ser aceptadas por lo menos el 80% de esa cantidad de firmas, por irme muy abajo, el regente de las elecciones nacionales tendría que reconocerlos como partido político en muy poco tiempo y entrarían a jugar con las reglas todavía existentes y no las que aprobó esa mínima “mayoría” de 7 personas, durante la semana que termina.

Desde mi balcón siento que los partidos tradicionales se están sintiendo amenazados por un grupo de ciudadanos que están buscando nuevos horizontes y figuras en las que se pueda confiar. Estos grupos de ciudadanos se han visto forzados a integrarse como partidos políticos, pues con las reglas existentes y las recién aprobadas, se hace muy difícil competir y muchos mas representar los intereses de las grandes mayorías. Solo en las elecciones pasadas, el candidato del partido mayoritario terminó de 6° en una oferta de 8 candidatos, demostrando el debilitamiento de ese “músculo político” que los había caracterizado. Sin menospreciar el hecho que obtuvieron una cantidad considerables de candidatos elegidos como alcaldes y representantes de corregimiento.

Los otros partidos tradicionales, podría decirse que ya sea por las luchas internas que han tenido, por problemas de sus dirigentes o por los que haya sido, hoy por hoy no se les considera como que juegan un rol de preponderancia en la política nacional, al menos al día de hoy. Los de mas reciente conformación, está por verse como quedan los que hoy se considerarían mayoría, que son los que giran en torno a la figura de un expresidente condenado por delitos relacionados con dinero.

Lo que si es una realidad es que con el anuncio de Vamos y la presentación de documentos de UNE y con otros mas que, o ya presentaron los requisitos o están en proceso de hacerlo, se les encienden muchas alarmas a los viejos gamonales de los partidos y tendrán que ver que hacen para mantener vigencia o conformarse con las migajas que los nuevos huracanes les dejen por el camino.

Nosotros, los ciudadanos tenemos el sartén por la mano y ya nos dimos cuenta el pavor que tienen los que tanto han abusado. Ahora es nuestra responsabilidad aprender a elegir al mejor y no el que “nos resuelve” por 5 o 6 días, esta es una misión de 5 años.

* El autor es analista político, comunicador y dirigente cívico
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