• 27/01/2020 00:00

En palabras simples

El panameño vive en una zona de confort porque no tiene competencia

La sociedad panameña todavía está atrapada en “el juega vivo”. Y se puede resumir en cuatro grandes bloques que vienen desde la herencia de 21 años de gobierno militar: una enorme podredumbre de la clase política; una clase empresarial que ha vivido de la teta del Estado a través de leyes que la protejan de tener que competir en el mercado interno; un sistema de subsidios que ha acostumbrado a parte de la población a recibir sin obligación de trabajar y; somos el país de más leyes de protección a profesionales que existe en el mundo. Así el panameño vive en una zona de confort porque no tiene competencia. En muchos países, para ejercer ciertas profesiones exigen requisitos, pero ninguno dice que tienen que ser nacionales. Esa circunstancia acabó con la buena educación. ¿Para qué esforzarse si la ley protege mi mediocridad? La sociedad panameña tiene que romper con esos cuatro muros que impiden al país desarrollarse. Desde el Gobierno, hay que ir eliminando los subsidios y leyes especiales, hasta la dirigencia empresarial que debe purgar sus gremios de esos empresarios que viven de la corrupción o dependen de la teta del Estado. Panamá tiene la oportunidad de dar el salto al desarrollo, pero para eso, hay que acabar con las sanguijuelas que se resumen en los cuatro glandes bloques que frenan el país. ¡Así de simple!

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