Con el 88 % de las mesas informadas, López, del movimiento Imparables, acumula 501.344 votos, mientras que su único contendiente, Leonardo Huerta, suma...
La frialdad de las cifras oficiales comienza a cristalizar en una angustia social tangible. Según la última Encuesta del Mercado Laboral de la Contraloría, la tasa de desempleo en Panamá ha escalado al 10.4 %, dejando a más de 227 mil ciudadanos en la desocupación. Esta realidad no es una percepción aislada: la encuesta Vea Panamá de este diario confirman que la falta de oportunidades laborales se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de los panameños. El problema trasciende el dato porcentual para adentrarse en la precariedad de la informalidad, que ya alcanza a 784 mil personas. Si bien el crecimiento del Producto Interno Bruto es un indicador positivo, su distribución sigue siendo insuficiente para generar puestos de trabajo de calidad. El mercado laboral panameño enfrenta una enfermedad estructural donde la preparación académica no siempre encuentra un eco en la oferta del sector empresarial. Superar este estancamiento requiere abandonar las fórmulas reactivas. La solución demanda un análisis integral y una alianza estratégica entre el Estado, la academia y la empresa privada. Solo mediante una planificación que priorice la estabilidad y la productividad será posible devolver la esperanza a miles de hogares que hoy ven en el desempleo el mayor obstáculo para su bienestar y dignidad.