• 15/12/2010 01:00

Una lección

Las vías de acceso al Puente Centenario han sufrido de diversos y cuantiosos daños a lo largo de sus escasos cinco años de vida útil. No...

Las vías de acceso al Puente Centenario han sufrido de diversos y cuantiosos daños a lo largo de sus escasos cinco años de vida útil. No hay que ser ingenieros para darse cuenta de que esto no se hizo bien. Lo peor hasta ahora es lo que ha pasado en los últimos días, que no solo afecta el erario público, sino a toda la sociedad. Pero este grave daño también deja una gran lección ahora que se invierten millones de dólares en autopistas y ensanches de vías en todo el país. El MOP debe exigir la garantía de vida útil de las vías antes de que empiece su ciclo de deterioro. Es decir, que nos diga si la vía va a durar tres, cuatro o cinco años sin problemas. Esto es fundamental y es una garantía más justa para los contribuyentes que una cláusula de reparación en caso de deterioro. Y es así, porque un contratista puede usar materiales de mala calidad y reparar cualquier dañito que vaya apareciendo y al cabo de un corto tiempo, cuando ‘vence’ la garantía, se escapa sin mayor responsabilidad. ¿Alguien se opone?

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