• 05/02/2015 01:00

La llave para todas las puertas

Todo empieza y acaba con la educación o la falta de ella

Por trillado no deja de ser menos verdad que sin educación un pueblo no alcanza madurez ni desarrollo. Es la llave para todas las puertas; las que llevan a la superación personal y a la realización del individuo y las que se abren al ingenio, la creatividad, la felicidad y la convivencia pacífica. Todo empieza y acaba con la educación o la falta de ella: los pueblos sometidos e ignorantes, la sociedad sumisa e insatisfecha o la ciudadanía conforme con las decisiones que se toman desde la libertad del que conoce sus derechos y honra sus responsabilidades. El Foro Regional de la OEA que reúne en Panamá a los ministros de Educación del continente nos encuentra con una mala nota. El informe que dio a conocer la OCDE este martes constata que Panamá no dedica el dinero suficiente para romper la brecha entre los dos países con los que convivimos a diario y el dinero faltante, como se empieza a determinar, se va en manejos corruptos de políticos inescrupulosos y, por supuesto, sin educación. Si la definición más simple de educar es hacer entender a nuestros jóvenes la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, Panamá, definitivamente, reprueba. El país centroamericano de referencia por excelencia, Costa Rica, invierte (no gasta) el 7.4% de su PIB, mientras que Panamá está estancado en el 3%. No se crece sin la participación de todos. ¡Cuidado!

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