• 09/10/2026 00:00
Entrelíneas

Viajes, multilateralismo y rendición de cuentas

La política exterior cuesta dinero. Y en un país donde demasiadas familias hacen cuentas hasta para sentarse a la mesa, cada viaje oficial, cada viático y cada comitiva debe tener una explicación suficiente. Panamá necesita estar en el mundo; lo que no puede permitirse es estar a cualquier costo. Eso no resta mérito al trabajo de la Cancillería. Ha habido una agenda activa, defensa de intereses sensibles, avances frente a listas que han castigado la reputación del país, nuevas adhesiones al Tratado de Neutralidad y una presencia internacional más intensa. Hay resultados que deben reconocerse y una diplomacia que ha sabido moverse en escenarios complejos. A su vez, el presidente José Raúl Mulino tampoco ha ocultado su método. Desde el comienzo ha presentado los viajes como una de sus herramientas para promover a Panamá, atraer inversión y abrir espacios económicos. Es una apuesta legítima. Pero precisamente porque lo es, debe poder medirse. ¿Cuánto costó cada misión? ¿Qué inversión quedó realmente encaminada? ¿Qué acuerdo pasó de la fotografía a la ejecución? ¿Cuántos empleos puede producir? ¿Qué beneficio concreto recibirá el país? Viajar es necesario. También lo es reducir viáticos, contener las comitivas y cuidar cada dólar público. El multilateralismo es crucial, sin duda, pero la gente debe sentir sus resultados. El gobierno debe seguir abriendo puertas y le corresponde mostrar qué hay detrás de ellas. Porque la presencia internacional gana sentido cuando termina traduciéndose en oportunidades reales dentro de Panamá.

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