La propuesta del Tribunal Electoral elimina el voto en plancha y permite el voto cruzado en circuitos plurinominales, abriendo el debate entre partidos...
Por la Plaza de la Democracia tienen cocinado un proyecto de ley que mete mano a los circuitos electorales, en cumplimiento de un fallo de la Cortesana. El plan es reconfigurar las curules y, si la jugada les sale redonda, San Miguelito y Panamá Centro perderían cada uno un diputado en las próximas elecciones. En el pasado ya lo intentaron y en la cueva de la 5 de Mayo les dijeron ñagare.
Me cuenta un militante desempleado de la alianza oficialista que casi se va de espaldas cuando vio el nombramiento de un exingeniero municipal del West, viejo delegado del piardí, acomodado en la Lotería. Mientras tanto, los que sí caminaron la calle, sudaron la camiseta y cargaron banderas siguen esperando turno en el bullpen. Así cualquiera cree en la “buena fe”.
En la cueva de la 5 de Mayo ya bendijeron la metodología para arrancar la discusión del proyecto de ley de la carrera administrativa. La propuesta, empujada por el gobierno paso firme, avanzará en primer debate, troceada en cinco bloques. Se vienen reformas a la norma que rige el aspecto laboral en el sector público.
Por los lados de Cárdenas arrancaron el año con un contrato, por la vía del procedimiento excepcional, para el suministro, instalación, capacitación y puesta en marcha de equipos didácticos para talleres y laboratorios del Instituto Profesional y Técnico de Veraguas, por la nada despreciable cifra de ocho millones de billullos. Si así comienza el año, imagínese cómo viene el resto del quinquenio.
Me dicen que el empresario panameño que casi no la cuenta tras un accidente aéreo en Venezuela, en septiembre pasado, por fin salió del hospital. Ahora la pregunta pica: ¿regresará a Panamá, ahora que el gobierno venezolano anda agarradito de la mano con Mr. Trump, o preferirá seguir recuperándose donde los vientos políticos aún soplan a su favor?
Ya que hablamos de Venezuela, me cuentan desde el país suramericano que todavía hay unos 150 militares hospitalizados, heridos durante el ataque estadounidense para la captura de Maduro.
Me cuenta un activista de los derechos de las personas con discapacidad que la exmagistrada Russo fue un pilar en esa lucha. Sus fallos no solo marcaron época: hoy son piezas de colección en la defensa de las garantías constitucionales y en el respeto a lo que dictan las convenciones internacionales. Sentencias que incomodan a más de uno y dignifican a muchos.
Se acumulan los fallos en contra de Senadis, el Registro Público y el Mingob, que se hacen los sordos ante las órdenes de reintegro. Y para rematar, la cueva de la 5 de Mayo insiste en destituir funcionarios amparándose en un decreto ya derogado. Mucho discurso de inclusión, pero en la práctica, puro desacato institucional.
Por los lados de los distritos de Renacimiento, Alanje y Boquerón esperan desde diciembre al “padrastro de la patria” del circuito, porque durante todas las fiestas de fin de año estuvo en modo invisible. La gente comenta que así, brillando por su ausencia, no se construye patria ni se gana respaldo.
Los gremios del comercio en Sona pidieron a gritos una reunión con el alcalde Trovador para frenar el alza en los impuestos de la basura y los productos. Pero llegado el día clave, varios representantes brillaron por su ausencia y la reunión se cayó por falta de quórum. Mucha queja, poca responsabilidad. Así no se defiende al pueblo: eso es una falta de respeto a la población.
Me escribe una soneña para contarme que en el distrito la cosa va de mal en peor: crece el alcoholismo, las drogas se meten de lleno entre los jóvenes, aumentan los robos y la mendicidad campea sin control. Pero mientras la calle arde, el alcalde parece tener una sola prioridad: cobrar el doble del impuesto de la basura, esa misma basura que en varias comunidades ni siquiera se recoge como se debe