• 06/04/2014 03:00

Derecho de expresión: libertad fundamental

Cartas del lector.

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La libertad de expresión es un derecho fundamental o derecho humano, señalado en el Artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, contemplado en las constituciones democráticas del mundo, y la nuestra lo consagra en su Artículo 37, cuando expresa que ‘toda persona puede emitir libremente su pensamiento de palabra, por escrito o por cualquier otro medio, sin sujeción a censura previa; pero existen las responsabilidades legales cuando por alguno de estos medios se atente contra la reputación o la honra de las personas o contra la seguridad social o el orden público’.

Nos encontramos frente a un año electoral donde los cambios de estructuras públicas será una realidad, y por tanto, debemos estar conscientes de la responsabilidad de participar en la vida social y política del país, escogiendo a nuestros gobernantes para el próximo quinquenio, y demostrando con ello, que es de suma importancia expresarnos en las urnas.

A nivel personal, la libertad de expresión es indispensable para el desarrollo, la dignidad y la formación de cada persona, ya que nos permite adquirir conocimientos, intercambiar ideas e información libremente con los demás. Esto nos hace capaces de planificar y ejecutar nuestras vidas en forma adecuada. Si expresamos lo que sentimos y pensamos cuando creemos necesario, con respeto, tolerancia y consenso, podemos percibir más seguridad y confianza en el Estado y sus gobernantes.

A nivel de Estado, la libertad de expresión es necesaria para que exista un buen gobierno y se logre progreso económico y social de todos los ciudadanos. La misma contribuirá a:

1- Asegurar que el Estado sea administrado por gente competente y honesta.

2- Permitir el debate libre entre particulares, sociedad civil y partidos políticos.

3- Formar la opinión de los votantes acerca de los candidatos.

4- Recibir información de los medios de comunicación sobre el gobierno y la oposición para conocer posibles casos de corrupción e irregularidades.

5- Escuchar las preocupaciones de los ciudadanos a nivel de Estado.

6- Expresar ideas sin miedo a represalias, pero con responsabilidad para evitar denuncias en contra, si lo transmitido no guarda relación con la realidad.

7- Realizar investigaciones, acceder a la información y transmitirla sin barreras.

La libertad de expresión es una necesidad ligada a la existencia misma del hombre, porque procede del pensamiento natural del individuo, que permite su pleno desarrollo y desplazamiento en sociedad, y de la cual se desprenden otros derechos y conceptos específicos, tales como libertad de información (derecho a recibir información y derecho a difundir información), derecho de acceso a los documentos en poder de entidades públicas, derecho de autor, derecho de réplica, secreto profesional, etc.; de los cuales podremos dedicar una publicación en próximos artículos.

No debemos pensar jamás en tener una sociedad limitada para opinar libremente, sin facilidades para denunciar injusticias y clamar por sus derechos y procurar los cambios que consideren necesarios para su bienestar. De perder este derecho, estaríamos condenados a vivir bajo opresión, inseguridad, desconfianza y silencio cómplice como si estuviéramos de acuerdo con lo que vemos y oímos.

Es necesario para nuestro país, tener una ciudadanía bien informada, que pueda emitir ideas y puntos de vista libremente, defendiendo sus derechos de abusos y excesos de poder, que pueda identificar y criticar la corrupción administrativa, reconociendo y escogiendo buenos gobernantes, exigiendo buen servicio público, y procurando bienestar social para todos y todas los que habitamos en nuestro bello país.

¡Seamos libres de pensamiento y expresión, pero respetemos las ideas, vida y honra de los demás!


MÓNICA IVANKOVICH
ABOGADA-ROTARIA.

—COLABORACIÓN DE LA COMISIÓN DE VALORES DEL CLUB ROTARIO DE PANAMÁ.

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