26 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Luto en la Literatura

En menos de una semana la Literatura Hispanoamericana perdió a dos de sus hijos más representativos, el chileno Gonzalo Rojas y el argen...

En menos de una semana la Literatura Hispanoamericana perdió a dos de sus hijos más representativos, el chileno Gonzalo Rojas y el argentino Ernesto Sábato. Rojas fue un poeta surrealista y extraordinario. Sus versos se caracterizan por su dureza sarcástica, y la dualidad entre lo sagrado y profano, marcan la personalidad de este perínclito escritor suramericano. Rojas fue un hombre muy culto. En las raíces de sus poemas podemos encontrar rastros líricos de Apollinaire, Bretón, Novalis, Quevedo, Gabriela Mistral, César Vallejo y Rubén Darío. Recibió numerosas distinciones, entre ellos, destacan: el Premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana 1992, Premio Nacional de Literatura de Chile 1992, Premio Cervantes 2003.

Al leer este fragmento, Gonzalo Rojas, nos transporta hacia un universo real, donde solo se escuchan sus versos repudiando las atrocidades que se cometen contra los hombres que laboran en las minas del desierto de Atacama.

Ahí viene el hombre, ahí viene embarrado, enrabiado, contra la desventura, furioso contra la explotación, muerto de hambre, allí viene debajo de un poncho de Castilla.

Ahora le corresponde el turno a La Literatura Hispanoamericana glorificar a Ernesto Sábato, pues perdió al último gigante de los escritores argentinos, representado en la figura del autor de: El túnel y Sobre héroes y tumba. Sábato rompe con toda formalidad del realismo mágico y construye su obra a través del existencialismo, la cual supo narrar pulcramente en las páginas de sus dos obras extraordinarias. El túnel es una de las novelas más importantes del siglo pasado. Él no fue un escritor prolijo, porque no escribió más de tres novelas, Sin embargo, fue profundo, los argumentos expuestos en su obra demuestran su gran capacidad de narrador existencialista. El novelista recibió el Premio Cervantes en 1984, a los setenta y tres (73) años de edad.

América llora la muerte de estos dos pléyades de nuestra literatura.

*EDUCADOR Y POETA.