Temas Especiales

30 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Vialidad urbana y Patrimonio de la Humanidad

INGENIERO INDUSTRIAL. HUBERT HUMPHREY FELLOW.. En el contexto de celebración de los 492 años de fundación de la primera ciudad en el Pa...

INGENIERO INDUSTRIAL. HUBERT HUMPHREY FELLOW.

En el contexto de celebración de los 492 años de fundación de la primera ciudad en el Pacífico americano condición que determina —entre otras— su condición de Patrimonio de la Humanidad, recibimos con sorpresa la noticia que anuncia el traslado de la vía Cincuentenario fuera del recinto monumental de Panamá Viejo. El Ministerio de Obras Publicas y el Patronato de Panamá Viejo lograron un acuerdo sobre una base científica, metodológica de planificación y de resolución de conflictos para arribar a una solución ganar—ganar en beneficio de todos. La vía Cincuentenario será sacada fuera del recinto arqueológico para garantizar la conservación al largo plazo y resolver al mismo tiempo objetivos de vialidad urbana.

Algo relevante amerita la noticia. Los aspectos de movilidad urbana, vialidad y conservación patrimonial toman otro giro en el contexto de la discusión nacional. El resultado de la decisión de mover la vía Cincuentenario fuera del recinto arqueológico es resultado de una metodología distinta para conciliar diferentes objetivos, todos ellos de interés social. A pesar de la alternativa vial elegida, algunos puristas en el tema de conservación también tienen argumentos que valen la pena ser escuchados y voces comunitarias se elevan, acusando a los administradores del sitio patrimonial y a las autoridades ministeriales de haber sido desconocidos sobre las posibles soluciones y las afectaciones a noventa y pico de viviendas.

Es harto conocido el efecto contraproducente que el alineamiento de la vía Cincuentenario ha venido ocasionando a la integridad y conservación del sitio arqueológico y conjunto histórico monumental de Panamá Viejo. Las vibraciones de los autos atentaban con los frágiles muros, entre otras de las dificultades. No era necesario que UNESCO señalase que la vía Cincuentenario era una amenaza para el sitio arqueológico. Si alguna vez te habías tomado el trabajo de pasear por el sito, habrías notado cómo la calle partía en dos la nave de una de las iglesias de la ciudad y de cómo se desfiguraba el trazado de damero colonial, uno de los valores urbanísticos más importantes del sitio.

El compromiso de reubicar el alineamiento de la vía Cincuentenario fuera del sitio arqueológico fue uno de los compromisos de la Nación ante la UNESCO y la evaluación de la decisión final fue resultado de la evaluación de siete alternativas identificadas y con fundamento a los planes de conservación e investigación del Patronato de Panamá Viejo. La decisión se toma con base a un criterio científico de planificación y sobre la base de un plan a largo plazo de conservación—investigación—educación del Sitio Monumental de Panamá Viejo.

Hay cosas comunes y diferentes entre Panamá Viejo y Casco Viejo. Ambos sitios forman parte de la misma declaratoria. Ambos sitios se enfrentan a resolver temas de vialidad urbana con respeto a la condición patrimonial. Existen diferencias sustantivas entre el manejo de los dos sitios. Veamos.

Panamá Viejo tiene un Patronato con participación empresarial y una sólida asesoría técnica. Casco Viejo una Oficina sujeta a las decisiones partidistas y sobre la cual penden sombras de corrupción e ineficiencia. Panamá Viejo tiene un plan de manejo de conservación, investigación y educación. Casco Viejo no tiene plan de manejo, tampoco definida una política de intervención organizada para el control de la especulación inmobiliaria, para regular la apropiación privada de la inversión estatal vía plusvalía. Para el Casco Viejo no existen programas oficiales de vivienda social ni de promoción social y económica. Panamá Viejo se proyecta socialmente mediante actividades permanentes de educación e investigación. Para Casco Viejo los proyectos urbanos conexos a las alternativas viales no están del todo definidos y, finalmente, la evaluación técnica de las soluciones viales no ha sido declarada ni tampoco evaluada. Hemos visto entonces que el tema de cinta costera fase III es el resultado de una decisión revestida de opacidad y de intereses ocultos. Acá similitudes y diferencias para el manejo de dos sitios amparados bajo una misma declaratoria.

Sugiero que el tema de vialidad urbana y conservación patrimonial para el Casco Viejo siga los pasos de Panamá Viejo para integrar y hacer converger sobre la base de la planificación los objetivos de conservación y funcionalidad urbana, institucionalidad, democracia y transparencia en beneficio de la conservación del patrimonio universal y de la sociedad panameña.