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30 de Jun de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Aniversario de la Cruzada Civilista

EMPRESARIO.. En estos días se celebra el aniversario número 25 de la Cruzada Civilista; momento propicio para plasmar algunas reflexion...

EMPRESARIO.

En estos días se celebra el aniversario número 25 de la Cruzada Civilista; momento propicio para plasmar algunas reflexiones al respecto. He dicho anteriormente, y sostengo, que soy un admirador de la valentía y nacionalismo de los gestores y dirigentes de la Cruzada Civilista, por razones que sobra explicar. No obstante, considero que ni ellos, ni nadie pueden arrogarse el derecho de propiedad de tal movimiento, pues, pertenece a todos los ciudadanos libres de Panamá, que participamos y corrimos riesgos de muchas maneras apoyando a esa dirigencia en su objetivo de suplantar la sangrienta dictadura por una democracia. Que sin tal apoyo popular la Cruzada no hubiera pasado de ser una mera ilusión.

Con lo anterior quiero decir que la Cruzada ha sido un movimiento panameño, nacionalista, prístino, que debemos mantener en ese elevado pedestal para la historia patria, sin contaminarlo con cualquier movimiento simplemente político o económico que posteriormente haya surgido o pueda surgir.

No quiero decir que no pueda haber dentro de las filas de los cruzadistas o de cualquier otro grupo de panameños, quienes discrepen de las acciones de este o de cualquier otro gobierno, pues, ese es un derecho ciudadano insoslayable. A lo que me refiero es a que recientemente se han hecho algunos muy lastimosos intentos de revivir la Cruzada Civilista con obvio propósito de apoyar una acción simplemente política antigubernamental del momento.

Todos hemos sido testigos de que tales intentos de resurrección fueron fallidos, debido a que los ciudadanos están muy conscientes de que las condiciones económico—políticas de hoy no son comparables a las que existían en aquella época. Para estos intentos algunos hasta usaron los mismos símbolos: ropa y pañuelos blancos. Pero, más grave aún, tales intentos fueron contaminados nada más y nada menos que con la presencia de varios de los que en aquel entonces eran el soporte político de la dictadura y enemigos de la Cruzada, miembros del PRD, así como de otros minúsculos grupos que han apoyado a los anteriores directa o indirectamente durante los últimos años de democracia, con miras a tratar de salvar su partido político, el cual ya no tiene salvación posible. El colmo es que estos integrantes de la clase política hasta se atrevieron a presentarse como ‘miembros de la sociedad Civil’.

Si lo que quieren es iniciar un movimiento político, no creo que nadie se opondría y hasta yo los respaldaría moralmente, pero, eso sí, vístanse del color que quieran y llámenle Cruzada ‘cualquier cosa’, más no, jamás, ‘Civilista’, porque, sobre todo, no estarían oponiéndose a una dictadura militar como la que entonces existía y, además, gústenos o no, todos los gobiernos que hemos tenido desde 1990 hasta hoy, han sido civilistas y democráticos.

Los intentos aquí referidos me parecen una total falta de sano juicio y hasta un irrespeto, pues al insistir en revivir la Cruzada Civilista para fines politiqueros del momento solo lograrían degradar esa noble Cruzada Civilista a un simple movimiento politiquero, y eso, históricamente, sería imperdonable.