Temas Especiales

15 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Ni putas, ni santas,sólo mujeres

La connotación de la palabra puta siempre causa rechazo en todas las personas, pues se trata de un término despectivo, con el cual la so...

La connotación de la palabra puta siempre causa rechazo en todas las personas, pues se trata de un término despectivo, con el cual la sociedad califica una mujer, bajo la premisa de que tiene una conducta inmoral.

En este contexto se realiza ‘La marcha de las putas’, en este caso la versión Panamá, la cual se une al rechazo que surgió en respuesta a las declaraciones del policía Michael Sanguinetti en Toronto, Canadá, en el marco de una conferencia universitaria celebrada en abril de este año, donde sugirió a las mujeres que ‘dejen de vestirse como putas, si no querían ser violadas’.

Imagínese semejante ignorancia, y todavía hay mentes retrógradas que pretenden señalar que si una mujer es abusada sexualmente probablemente lo provocó por su vestimenta. Cuántas veces nos hemos sentido desnudas ante una mirada, ofendidas por un piropo y no hace falta llevar una minifalda para sentirnos así.

Desde luego, nadie sale de casa deseando ser víctima de alguien que no tiene autodominio o que tiene una desviación, No es No, nadie tiene el derecho de abusar de otro ser humano. Y toda persona puede elegir cómo vestirse. Caballeros, practiquen su masculinidad de manera sana y respetuosa del derecho de la mujer a no ser acosada ni abusada.

Ahora bien, no quiero decir que este país esté lleno de personas que no respetan el derecho a la paz; sin embargo, seamos conscientes y no solapemos ese discurso de ‘se lo buscó, lo provocó, es culpa de ella’. Arrojemos esos mitos a la basura. Miren a su alrededor, son hijos de una mujer, tienen hijas, hermanas, primas, no podemos permanecer tolerantes a las discriminaciones.

No obstante, curiosamente quienes más nos atacamos y calificamos a otra persona como putas, en ocasiones somos las propias mujeres, pero no es un hecho casual, es el proceso de socialización que nos llevó a tener esa lucha. Ese antagonismo nos marca con estereotipos, como la mujer de su casa y la de la calle y esta clasificación se puede entrar con facilidad por el simple vestuario, que señalamos sin tener justificación. Cuánto odiamos que alguien nos señale como putas, pero, sin reparos, señalamos a otra con ese mismo calificativo.

En este contexto de señalar y ser señalados, dejemos de lado esa doble moral, porque mientras exista esa pretensión de que somos dignos de señalar a otras/os, no cambiaremos los patrones de conducta, seremos incapaces de autoexaminarnos.

‘La marcha de las putas’ se ha realizado en varios países del mundo, entre ellos México, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, donde saben que es el momento histórico de levantar nuestra voz, y luchar por ese sentimiento que nos une como mujeres sin importar nuestro credo, raza, ideología política, que todos sepan cuán ofensivo es ser señaladas.

No existe justificación a la violencia, la lucha es contra toda forma de abuso, acoso sexual que experimentamos en la vida cotidiana, y por eso las mujeres panameñas y hombres solidarios debemos unirnos en esta marcha que tendrá lugar en Panamá el 25 de octubre, saliendo de las oficinas del Ministerio Público de Calidonia hacia la Plaza 5 de Mayo, 4:00 p.m. Te invitamos a llevar zapatos rojos o algún distintivo rojo en tu zapato, puedes ir con toda tu familia.

*PERIODISTA