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25 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

El ático

Monseñor Lacunza y el diálogo: Además de dar consejos, algo sumamente difícil es mediar entre tapias. Sordos, tercos y, con el perdón de...

Monseñor Lacunza y el diálogo: Además de dar consejos, algo sumamente difícil es mediar entre tapias. Sordos, tercos y, con el perdón de Dios por decirlo, hasta necios en sus posiciones, tanto indígenas como gobierno y los ya casi non gratos asesores de ambos bandos han puesto a prueba a un hombre excepcional, que trata de evitar que la sangre siga llegando al río. Los del gobierno, después de la metida de pata del ministro José Raúl Mulino, cuando atacó de frente a dos sacerdotes, parecen ‘tranquilos’ con la mediación de la Iglesia Católica, a través de Monseñor José Luis Lacunza; del otro lado, algunas voces se alzan, porque al parecer algo no les está gustando de la mediación. Sin embargo, es de preocuparse que la situación colme la paciencia del prelado y que decidiera, siendo quien logró calmar las aguas, retirarse como mediador. Dios no lo quiera.