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24 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

De primera dama a presidenta

L uego de que el presidente Ricardo Martinelli ha dejado claro, incluso mediante un documento firmado ante 13 notarios del distrito de P...

L uego de que el presidente Ricardo Martinelli ha dejado claro, incluso mediante un documento firmado ante 13 notarios del distrito de Panamá, que no pretende aspirar a una reelección en el 2014, podría intentar continuar en el poder mediante alguna vía que más adelante sea interpretada como legal por la Corte Suprema de Justicia (como una posible extensión de mandato) o si resulta inviable su permanencia directa, enfocará todos sus esfuerzos en promover la candidatura de la figura que le proyecte más lealtad, aunque históricamente los gobernantes con perfiles similares al del presidente Martinelli, terminan confiando únicamente en ellos mismos.

Y es que no es igual ser la cabeza que ver mandar a otro, sino pregúntenle a Ernesto Pérez Balladares cómo fue excluido y relegado por Martín Torrijos, a quien él mismo introdujo en la vida política, o al expresidente colombiano Álvaro Uribe cómo él y altos miembros de su gabinete están siendo investigados bajo la administración de su exsubordinado, el ahora presidente Juan Manuel Santos.

No es de extrañar entonces que el gobierno impulse una estrategia similar a la de los Kirchner en Argentina y veamos a la primera dama, doña Marta Linares de Martinelli, convertida en candidata a presidenta o vicepresidenta. Ya lo intentaron también, pero sin éxito, el año pasado en Guatemala, el expresidente Álvaro Colom y la entonces primera dama, Sandra Torres. En aquella ocasión y pese a divorciarse del presidente para ser candidata, un fallo inapelable de la Corte de Constitucionalidad rechazó la inscripción de Torres, al argumentar que violentaba la Constitución, misma que prohíbe la postulación a ese cargo de los familiares del mandatario en funciones. En el caso de Panamá, nuestra Constitución no restringe ni limita esta posibilidad.

Esta es una tendencia que se viene dando cada vez más en Latinoamérica. Recientemente Xiomara Castro Sarmiento, esposa del expresidente hondureño Manuel Zelaya, derrocado tras el golpe de Estado efectuado el 28 de junio de 2009, lanzó su candidatura a la Presidencia de la República para las elecciones generales de noviembre de 2013.

En Perú, Nadine Heredia Alarcón, quien fundó junto a su esposo, el presidente Ollanta Humala el Partido Nacionalista Peruano (PNP), goza de gran simpatía entre la población y ya se comenta su posible candidatura en las elecciones del año 2016; sin embargo, la pareja presidencial considera prematuro hablar del tema. Además, existe una cláusula vigente en la ley electoral peruana que complica esta posibilidad. La misma fue establecida en 1998, con el propósito de evitar que Susana Higuchi, exprimera dama, quien se divorció del entonces presidente Alberto Fujimori en 1994, se convirtiera en la candidata presidencial de la oposición.

En noviembre de 2011, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) proclamó a la primera dama de la nación, Margarita Cedeño de Fernández, como candidata a vicepresidenta para las elecciones que se efectuarán el próximo 20 de mayo de 2012 en el país caribeño, acompañando al candidato presidencial oficialista Danilo Medina.

De concretarse un escenario similar en nuestro país, Marta Linares se convertiría en la tercera mujer panameña que participa en unas elecciones presidenciales, siguiendo así los pasos de Mireya Moscoso y Balbina Herrera.

INGENIERO CIVIL, MBA.