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25 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Crisis institucional en el país?

Para algunos políticos y abogados existe una crisis institucional en el país. Para otros, como el presidente del Consejo Nacional de la ...

Para algunos políticos y abogados existe una crisis institucional en el país. Para otros, como el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Antonio Fletcher, no hay nada más alejado de la realidad. Tal afirmación, por no haberla consultado supuestamente, provocó un distanciamiento de la Cámara de Comercio, miembro de la organización en referencia. Sin embargo, ¿qué piensa el resto de la colectividad nacional?

Me atrevería a señalar, con todo el respeto que me merecen Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, que aparte de la pena internacional que nos han hecho pasar, no hay consecuencias adicionales, porque todos seguimos respirando y con los mismos problemas que desde hace muchos años nos aquejan, como el alto costo de la canasta básica familiar, la violencia en nuestras calles y para acabar de jorobar, los famosos tranques vehiculares.

Cierto es que no resulta agradable ver al presidente y al vicepresidente de nuestro país tirándose pelotitas de papel como si estuvieran en un kinder, y perdonen por favor la comparación un tanto irrespetuosa, pero no encuentro otra forma de equiparar el disparate político entre ambos ciudadanos. Lo que sí pareciera inaceptable es que el señor Juan Carlos Varela pretenda ser candidato de oposición disparando contra el gobierno del cual forma parte.

Por supuesto que el señor Varela tiene todo el derecho de no compartir criterios y acciones con su jefe el mandatario de la nación, pero resulta, al menos para quien escribe estas líneas, un desatino y un acto desafortunado no poner distancia para que sus críticas tengan más credibilidad en la comunidad nacional.

Aparte de estos criterios, es una ligereza política o conceptual, decir que estamos viviendo una crisis institucional, cuando la realidad es otra. Panamá vive uno de sus mejores momentos en su desarrollo económico. Lo malo, como bien dijera el presidente Santos, de Colombia, debemos esforzarnos para que a la par logremos un desarrollo social, cuyo objetivo primario sea atacar los focos más importantes de pobreza.

Ya hemos dicho que este gobierno se ha ‘desbocado’ en la realización de una cantidad de obras en la ciudad capital principalmente, que nos han enredado la vida, cuando lo justo hubiera sido empezar una y terminarla para iniciar otra. Lo cierto sin embargo, es que se trata de proyectos que se fueron posponiendo y que ahora estamos pagando las consecuencias con una ciudad enredada y con traumas en la circulación vial.

Estamos a pocos días del tercer aniversario de la gestión de Ricardo Martinelli. Surgen inquietudes sobre lo prometido y lo logrado. No pretendo hacer un balance, porque sería distraerme de la idea original de este artículo.

No creo en la crisis como tal. Considero que el gobierno tiene que ‘refrescarse’ y abandonar ese afán de confrontar a todos los que critican su gestión. No podemos regresar a la última época del gobierno militar, cuando la máxima era que ‘el que no está conmigo, está contra mí’. Y de paso aplicar las famosas ‘P’.

Gobierno que llega al poder lo primero que hace es desconocer las bondades y obras del anterior, y eso provoca que inexorablemente la política se adelante. Cuando un gobierno tiene más de dos años en el poder, ‘el pasado eres tú mismo’. Seguir esgrimiendo el látigo contra los antecesores es un desgaste innecesario y que no aporta ni adeptos, ni votos.

Lo lógico es concentrarnos en las principales dificultades que enfrenta la comunidad. Si no lo hacemos, sin duda alguna, entonces sí estaremos propiciando una ‘crisis institucional’.

PERIODISTA