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27 de Sep de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Cantos de sirena...

La administración del PRD, es otro eslabón en la cadena que no sueltan quienes se han enquistado en los mandos directivos. Muy pocos con...

La administración del PRD, es otro eslabón en la cadena que no sueltan quienes se han enquistado en los mandos directivos. Muy pocos conocen la realidad administrativa y financiera del PRD. Todo el mundo sabe las cifras millonarias que desembolsa el Tribunal Electoral para su funcionamiento y operatividad. Los gastos en capacitaciones, en charlas, en actividades diversas, pero los gastos de la planilla y los nombres de los beneficiados, son secreto.

Son varios los grandes secretos que manejan los que quieren mantenerse en los puestos directivos del PRD, aunque la membresía se oponga a ellos. Los privilegios resultan enormes. Tener el poder de asignar salarios a sus allegados, de adquirir compras e insumos en las cantidades que ellos consideren, aprobar órdenes de combustible, nombrar personal de oficina, son algunos ‘valores agregados’, que no quieren perder.

Esa dirigencia es la que mantiene una serie de políticos que ha dejado una huella desastrosa en su accionar público. Esos están allí, diciéndose y creyéndose ‘dirigentes perredistas’, pero jamás han levantado un voto a favor de las causas que el partido encabeza. Esos no tienen seguidores ni en sus propias casas, ni en sus barrios, ni en los corregimientos, distritos, provincias y menos a nivel nacional. Han perdido cualquier oportunidad de representar unidad, ya que cuando han ejercido cargos públicos han quedado mal con esos a quienes hoy intentan convencer para que les brinden apoyo.

Hay personajes en el PRD cuya aparición en los medios, en conferencias, dando declaraciones públicas, al lado de los dirigentes generan un sentimiento de total y absoluto rechazo. Algunos con sombreros y otros sin ese artilugio cubre calvicie, pero total rechazados.

Ese es el partido que hoy debiera estar comandando el sentimiento del pueblo en lo político, pero pierde su tiempo en disputas internas, que tienen su origen en la intención de descalificar la aceptación nacional que tiene Juan Carlos Navarro, quien presenta niveles de respaldo que no suman los otros aspirantes juntos.

¿Cómo se entiende que en vez de ejercer acciones para lograr cohesionar al partido, se ejecuten hechos que tienden a resquebrajar más lo que queda del otrora fuerte y poderoso PRD? Allí están las declaraciones de Bolo Flores, de Martínez Acha y de otros dirigentes que se abstienen de participar en los actos de masas que se desarrollan en la sede de la avenida Méjico.

Miles de miembros del PRD han protestado por decisiones que se han tomado sin consultar, como hacer pactos políticos con los enemigos tradicionales que intentan levantar respaldo popular, ahora que no pertenecen al gobierno. Esas acciones inconsultas demuestran que la membresía es solo un instrumento que se utiliza dependiendo de las condiciones que observen quienes dirigen el partido en este momento.

El haberle sumado caudal político en las calles al partido Panameñista en las acciones de rechazo a la designación de los magistrados de la Sala V, y a la exigencia para que no se aprobaran las ventas de las acciones estatales de las empresas de teléfonos y de energía, pueden resultar una de las últimas acciones inconsultas que se toman de parte de la actual dirigencia, según versiones brindadas por perredistas de tuerca y tornillo, que rechazan estas acciones de los desesperados ‘líderes’. Y basan esas aseveraciones tomando en cuenta los resultados de la más reciente encuesta de la empresa IPSOS, que registra ganancia política para Juan Carlos Varela.

Se acerca el 8 de julio, fecha propuesta para que se haga el mejor ejercicio democrático a lo interno de un partido político. La escogencia de sus delegados nacionales, que tendrán la responsabilidad de seleccionar a los mandos superiores en los meses subsiguientes. Pero ya se escuchan las denuncias de maniqueo, de las fuerzas que adversan a Navarro. Parece estarse gestando un plan para afectar a su base popular a la hora de ejercer el sufragio. La cuesta que debe subir el Bimbín, para llegar a la secretaria general primero y a la nominación presidencial después, será doble, pero el respaldo de sus simpatizantes se consolida cada día, lo que permite predecir que, salvo alguna maquiavelada, propia de los gerontes y sus seguidores que manejan el partido, ese día tendrán que aceptar que habrá un solo ganador: Juan Carlos Navarro Q.

PERIODISTA