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25 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

El 8 de julio, los desafíos y las encrucijadas de las elecciones del PRD

Los próximos días serán de decisiones históricas y estratégicas dentro del PRD. El domingo elegiremos los 4,200 delegados que el 26 de a...

Los próximos días serán de decisiones históricas y estratégicas dentro del PRD. El domingo elegiremos los 4,200 delegados que el 26 de agosto escogerán el nuevo Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que llevará al Partido a los comicios presidenciales del 2014.Después de dos administraciones del PRD que dejaron como legado la transición del Canal con la que culminó el proceso de liberación nacional y la planificación que creó las bases para el despegue del desarrollo socioeconómico, perdimos las elecciones del 2009.

Esa derrota trajo frustraciones porque truncó un proceso de consumación de etapas sociales de implicaciones nacionales.Se presentó, entonces, un presidente como Ricardo Martinelli que vendió la imagen del cambio, que ganó con una campaña multimillonaria, sucia, que engañó al pueblo panameño. Engañó al sector empresarial, para el que se ha convertido en un escarnio. Engañó a los medios de comunicación, a la sociedad civil, a sus propios aliados y a sus copartidarios.

A nosotros no nos engañó porque conocíamos la calaña de este personaje, ya sabíamos que trataría de perseguir y de encarcelar a figuras importantes de nuestro Partido, para evitar por todos los medios que volviéramos al poder.

Detrás de ese objetivo estaba robarse los dineros del Estado, perpetuarse en el poder, porque sueña con la continuidad de su gobierno. Pero después de tres años de oposición firme, permanente y combativa, el PRD es nuevamente una opción real de poder.

Se han renovado, entre otros, sus frentes femeninos, el de la juventud, el empresarial, de los profesionales, el jurídico y el indígena. Y nos hemos hecho una autocrítica frente a temas como el clientelismo y la corrupción porque comprendemos que la decencia –clamor de amplios sectores sociales- debe ser un estilo de vida y una forma de gobierno. Además, tenemos que serenar el país de tantos sobresaltos.

El Partido se ha fortalecido y está ubicado, según las encuestas, como la principal fuerza de la oposición. Hace casi tres años, el PRD tenía un 12% de aceptación popular y actualmente cuenta con un 32% de la intención de voto, con la mejor posición para ganar las próximas elecciones. No podemos echar por la borda todo lo alcanzado. Actualmente hay en el PRD quienes piensan que la línea no debe ser una oposición firme y permanente, que hay que negociar con Martinelli, que la mentalidad moderna para hacer oposición pasa por llegar a compromisos con el Ejecutivo.

Dicen, con desparpajo, que hay que llegar a acuerdos con Martinelli porque es quien tiene la chequera para solucionar los problemas de la comunidad. Pero no podemos llegar a arreglos con un sátrapa que trata de destruirnos para seguir robándose los fondos del Estado. Nuestros economistas han calculado que Martinelli, sus familiares y amigos allegados, al poder se han robado más de $1,200 millones.

El compromiso de nuestros candidatos es que al ganar las elecciones en el 2014 vamos a crear una Fiscalía Especial para meter presos a todos esos ladrones que siguen robándose los bienes públicos.

La disyuntiva en las próximas elecciones del PRD es si tendremos un CEN que luche por los principios, que organice al Partido y que pugne por la unidad o si se lo entregaremos a Martinelli. De nuestra parte, aspiramos a contar con un CEN que no le dé respiro, porque Ricardo Martinelli es un cadáver político, que ha perdido la iniciativa política estratégica.

Darle un aire sería el error político más grave. No podemos permitir que se levante. Por eso el compromiso es no quitarle el pie del cuello al sátrapa y seguir luchando para acabar con la pesadilla que significa Martinelli. Ahora se trata de ganar el Congreso Nacional de agosto para después ganar las elecciones del 2014 y no entregarle el Partido a Martinelli.

La disyuntiva por la cual atraviesa el país es si vamos a seguir bajo la cultura mafiosa que nos gobierna o si entraremos por la cultura de la tolerancia, la decencia, la moderación, la honradez, el respeto de las instituciones democráticas y de la ciudadanía. Ese es el reto y el compromiso de cada miembro del PRD en las elecciones del próximo domingo.

SECRETARIO GENERAL DEL PRD