06 de Oct de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

12 de diciembre de 1947

Como uno de los participantes más activos y sobresalientes de la Gesta de 1947, especialmente el 12 de diciembre de 1947, fecha históric...

Como uno de los participantes más activos y sobresalientes de la Gesta de 1947, especialmente el 12 de diciembre de 1947, fecha histórica del país, deseo insertar el testimonio del licenciado Carlos Calzadilla, miembro del Frente Patriótico de la Juventud, llamado el ‘Incorruptible’, porque nunca se dejó comprar y que se encuentra en mi obra ‘Influencia Decisiva de la Opinión Pública en el rechazo del Convenio Filós Hines de 1947’. Seguidamente parte de su testimonio por motivo de espacio: El 12 de diciembre de 1947, a las 3:00 p.m., un grupo de estudiantes universitarios, se apersonaron al Instituto Nacional, donde operaba en ese período la misma Universidad y combinaron la acción con el compañero David Acosta, secretario general de la Asociación Federada del Instituto Nacional. En el instante, éste procedió a tocar la campana del Instituto, para convocar la reunión de los estudiantes y después de arengarlos, salieron a la calle, dispuestos a luchas porque el ignominioso Convenio Filós Hines no pasara en la Asamblea Nacional.

Los estudiantes en la calle demandaron nuestra libertad y denunciaron el Convenio Filós Hines como entreguista. Es decir, tuvo sus resultados tal como lo habíamos calculado y el día 14 de diciembre con la condición de que aplacáramos los ánimos de los estudiantes, se nos puso en libertad. Salimos y nuestra respuesta fue coadyuvar para que se efectuara una manifestación de protesta, de mujeres, por el ataque alevoso y criminal que la Guardia Nacional hiciera y donde cayera Sebastián Tapia herido, el 12 de diciembre de 1947.

El día 13 de diciembre de 1947, la Federación de Estudiantes de Panamá (F.E.P.), conjuntamente con el Frente Patriótico de la Juventud, decidieron colocar en todas las esquinas, de gran circulación, mesas con estudiantes para recoger firmas que respaldaran telegramas contra el Convenio Filós Hines, lo que tuvo una respuesta popular de gran impacto, porque sobre la Asamblea Nacional de esa época llovieron millares de telegramas reclamando patriotismo y el rechazo del Convenio Filós Hines.

Durante todos esos días hubo agitación popular y estudiantil a lo ancho y largo de la República; desde Penonomé y Antón viajaron estudiantes y pueblo a la Base de Río Hato para tomársela, tal como lo hicieron.

Este acto simbólico de la toma de Río Hato, es el precursor de lo que años más tarde sucedería.

El 9 de enero de 1972, los estudiantes, conjuntamente con la Guardia Nacional, tomaron posesión definitivamente de la Base de Río Hato.

El día 16 de diciembre de 1947, con una manifestación de protesta, asistieron más de 10,000 mujeres enlutecidas, lo que contribuyó a dar un aspecto de dramatismo a la situación y crear un ambiente más propicio para la lucha. Cuando el 22 de diciembre de 1947, la Asamblea se prestaba a discutir el Convenio Filós Hines, el presidente de ese organismo, Harmodio Arosemena Forte, se presentó a las 1:30 p.m., al Instituto Nacional, donde estaban la Federación de Estudiantes de Panamá (FEP) y el Frente Patriótico de la Juventud atrincherados para conversar con los dirigentes, pero éstos, en esa hora se encontraban fuera del local y la única persona que encontró para conversar fue Carlos Calzadilla y el Dr. Harmodio Arosemena Forte, presidente de la Asamblea, propuso al movimiento estudiantil y juvenil que aceptara aprobar el Convenio Filós Hines con reservas, a lo que se le respondió que la posición del movimiento era el rechazo total, y que de no ser así se corrían el riesgo, si pretendían burlar la voluntad popular de que fueran guindados en el Parque de Santa Ana, como racimos de bananos, todos los diputados, porque el pueblo estaba dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias para no permitir que ese Convenio pasara, a lo que contestó el presidente Arosemena Forte: ‘Jovencito, es usted muy irreverente, dése cuenta que está hablando con el presidente de un organismo que somos los padres de la patria’. Entonces se le replicó: ‘Eso de padres de la patria es cosa relativa, pero recuerde que también hay malos padres y ustedes procederán como tales si no atienden el clamor popular’.

Cuando fue rechazado el Convenio Filós Hines, por el pueblo que se mantuvo firme frente al palacio Legislativo de ese entonces, en Las Bóvedas, más de 22,000 almas se echaron a la calle vibrantes de entusiasmo patriótico, en manifestación por el rotundo éxito en la lucha emprendida contra el Convenio Filós Hines, entreguista y antinacional. En esa ocasión, un grupo de ciudadanos me llevó en hombros desde la Plaza de Santa Ana. Estos son acontecimientos inolvidables para quien ha dedicado gran parte de su vida por la lucha del pueblo. (fdo.) Lic. Carlos Calzadilla.

DOCENTE UNIVERSITARIO Y PERIODISTA.