Temas Especiales

02 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

El conocimiento impacta la educación especial

H ace una semana el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE) realizó con éxito el Congreso de Investigación en Educación Espec...

H ace una semana el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE) realizó con éxito el Congreso de Investigación en Educación Especial, con los auspicios de organismos nacionales y extranjeros comprometidos con la educación de las personas con discapacidad y con necesidades educativas especiales. En un país como el nuestro, donde el conocimiento y la investigación científica son una variable escasamente jerarquizada dentro de la escala de prioridades del Estado, asumir esta empresa representa un acto de coraje institucional y de responsabilidad con el futuro. Pues, se trata de un segmento de la población panameña que demanda la atención de sus derechos de ser educada y disfrutar de la oportunidad de trabajar y vivir con dignidad.

La educación especial es una de las áreas del desarrollo educativo que más avances ha tenido durante los últimos años. Desde los postulados filosóficos que la sustentan, hasta los paradigmas de su concepción, las estrategias pedagógicas y curriculares, así como en las técnicas e instrumentos de diagnóstico e intervención, se han dado pasos muy importantes en esta disciplina. Un principio universal clave de esta educación es la equidad en las oportunidades de recibir una enseñanza y aprender de acuerdo con las inteligencias y capacidades diversas de las personas, dentro de los centros educativos regulares o de las instituciones especializadas que contribuyen a su éxito escolar. En este sentido, la escuela panameña y la educación especial deben verse como un sol que brilla para todos.

Tiende a superarse la noción de impedidos y de inválidos, como se reconocían en el pasado, a quienes tenían una discapacidad o dificultad para aprender, para denominarles personas con potencial para ser protagonistas de sus vidas. Estos sujetos tienden a pasar de la anomia y el aislamiento, a la visibilidad; de la compasión a la dignificación, porque su educación pasó de ser una intervención con un enfoque médico-rehabilitatorio segregado, a un proceso de aprendizaje más creativo y significativo con un abordaje integral e inclusivo.

Este cambio de paradigma obedece a diversos factores, entre ellos el aporte de la investigación científica, que explica en gran parte la evolución que ha tenido la educación y sus métodos. La generación y transferencia del nuevo conocimiento en este campo ha contribuido a lograr una mejor comprensión del fenómeno, así como de mejores enfoques y prácticas que facilitan la eliminación de barreras que impiden el acceso a los servicios y los aprendizajes de calidad. El conocimiento que se crea ilumina el campo de intervención y favorece la toma de decisiones. Igualmente, la difusión de sus resultados tiende a jugar un papel importante en la sensibilización pública de estos fenómenos y generar condiciones de una cultura receptiva y solidaria con la discapacidad.

La población panameña con algún tipo de discapacidad representa un poco más del 11%, siendo más acentuada, en las áreas rurales e indígenas. A escala mundial, más del 15% de la población es discapacitada. Se prevé que con el aumento de la expectativa de vida de la gente y de las enfermedades que más les afectan, como la diabetes y los trastornos cardiovasculares y mentales, también se incrementará la población con discapacidad. Con ello se anticipa la importancia que tendrá hacia el futuro, la formación de profesionales para atender las necesidades educativas de personas con discapacidad, superdotadas, indígenas y en situación de riesgo social.

En este sentido, parte del éxito tanto de la educación especial como de la educación en general, descansa en los aportes de la ciencia y la innovación que se produce a partir del conocimiento. De allí que uno de los retos del educador, factor decisivo de este servicio, es conocer mejor el funcionamiento y los mecanismos de aprendizaje del cerebro humano.

Necesitamos saber cómo nuestras estrategias pedagógicas estimulan zonas sensitivas del cerebro en sus hemisferios izquierdo y derecho, que son responsables por los proceso que desencadenan plurales comportamientos y aprendizajes en los ámbitos cognoscitivos, socio afectivos y psicomotores. Al conocer mejor estas manifestaciones es posible, con el apoyo de las nuevas teorías de los aprendizajes, diseñar y aplicar modelos pedagógicos y curriculares, utilizar tecnologías y otros recursos de aprendizaje, adaptándolos a las inteligencias y capacidades de las personas, considerando la plasticidad cerebral en el marco de la diversidad.

La Universidad Especializada de las Américas (UDELAS), es una institución inclusiva, vinculada históricamente al IPHE. Con su visión institucional y sensibilidad social, ha logrado impulsar investigaciones y una oferta académica de calidad y pertinencia, que apunta en la dirección descrita, con carreras como: Educación Especial, Dificultades en los Aprendizajes, Estimulación Temprana y Orientación Familiar y Gerontología Social. Así también, como del campo de la habilitación y rehabilitación integral (Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Terapia Respiratoria, Fonoaudiología, Actividad Física, Recreativa y Deportiva, entre otras) que se dirigen a satisfacer las necesidades y demandas de estas personas, tanto en la sede central, como en las extensiones y en comunidades de colectivos vulnerables (indígenas, rurales, urbano marginales). Todas sus carreras prestan atención a la diversidad, al desarrollo de las competencias profesionales y socio-afectivas, con interés de dotar a sus estudiantes de habilidades cognitivas, discernimiento, sensibilidad humana y valores ciudadanos.

Las posibilidades para actuar desde la educación con esta población son múltiples. Así lo expresa el profesor Stephen Hawking, una de las mentes más privilegiadas de la física teórica en estos momentos, cuando dice: ‘La discapacidad no debería ser un obstáculo para el éxito. Yo mismo he sufrido una neuropatía motora durante la práctica totalidad de mi vida adulta, y no por ello he dejado de desarrollar una destacada carrera profesional como astrofísico y de tener una feliz vida familiar’. La educación en esa perspectiva abre muchas puertas, tal como reza el lema que animó el Congreso del IPHE.

DOCENTE UNIVERSITARIO Y EXMINISTRO DE EDUCACIÓN.