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16 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

La mujer es esencial en la política exterior de los EE.UU.

Durante mi primera semana como secretario de Estado, tuve el honor de reunirme con un grupo de valientes mujeres de Birmania. Dos de ell...

Durante mi primera semana como secretario de Estado, tuve el honor de reunirme con un grupo de valientes mujeres de Birmania. Dos de ellas fueron prisioneras políticas y, aunque todas habían soportado adversidades increíbles en sus vidas, todas y cada una de ellas seguían comprometidas a seguir adelante, formando y capacitando a niñas, buscando trabajo para los desempleados y abogando por una mayor participación en la sociedad civil. No tengo duda que continuarán siendo potentes agentes de cambio y que llevarán el progreso a sus comunidades y a su país en los próximos años.

Oportunidades como esta nos recuerdan por qué es tan importante que los EE.UU. continúe trabajando con gobiernos, organizaciones y personas de todo el mundo para proteger y hacer avanzar los derechos de mujeres y niñas. Al igual que en nuestro propio país, los problemas económicos, sociales y políticos más apremiantes del mundo no se pueden resolver sin la plena participación de la mujer.

De acuerdo con el Foro Económico Mundial, los países en los que los hombres y las mujeres están más cerca de disfrutar de igualdad de derechos, son mucho más competitivos a nivel económico que aquellos en los que la brecha de género hace que mujeres y niñas tengan acceso limitado o no tengan acceso a atención médica, a educación, a postularse para cargos electos y al mercado.

Sin embargo, en demasiados hogares y sociedades, no se valora a las mujeres y niñas y se les sigue privando de oportunidades. Demasiadas vidas se han perdido o se han alterado para siempre a causa de la violencia de género. Como padre de dos hijas, no puedo imaginar el dolor que sintieron los padres de la joven conocida como ‘Nirbhaya’, la estudiante de medicina de 23 años asesinada en un autobús de Nueva Delhi simplemente por ser mujer, o la angustia que sufrieron los padres de Malala Yousafzai, la niña paquistaní a quien extremistas le dispararon porque también viajaba en autobús, simplemente porque deseaba ir a la escuela. Sin embargo, me inspira el compromiso imperturbable de Malala con su causa, y la determinación de Nirbhaya mientras moría, de llevar a sus agresores ante la justicia.

Ningún país puede avanzar si deja atrás a la mitad de su pueblo. Esta es la razón por la que los EE.UU. cree que la igualdad de género es fundamental para alcanzar nuestros objetivos compartidos de prosperidad, estabilidad y paz, y es también el motivo por el que invertir en las mujeres y las niñas de todo el mundo es esencial para hacer avanzar la política exterior de EE.UU.

En Panamá, por medio de la Embajada de los EE.UU., trabajamos con Voces Vitales y la Fundación Calicanto para capacitar y proporcionar asesoría a mujeres emprendedoras para que no solo apoyen a sus propias familias, sino que también ayuden al crecimiento de la economía de su país. Animamos a las mujeres a que sean líderes activas de la comunidad y ciudadanas comprometidas por medio de programas como el de nuestra conferencista invitada, Jessica Grounds, que trabaja en educar a niñas y jóvenes sobre política y la importancia de lanzarse a cargos de elección pública. Trabajamos con socios como INAMU para prevenir y enfrentar la violencia de género, porque la sociedad se beneficia cuando las mujeres están sanas y salvas, capaces de contribuir con su labor, liderazgo y creatividad a la economía local.

Hoy, el Día Internacional de la Mujer, es un día de celebración. También es un día en el que cada uno de nosotros debe renovar su compromiso para poner fin a la desigualdad que evita el progreso en cada rincón del planeta. Podemos y debemos comprometernos con esto para que cada una de nuestras hijas pueda viajar en autobús a la escuela sin miedo, para que todas nuestras hermanas puedan desarrollar sus inmensas capacidades, y para que cada mujer y niña pueda alcanzar su máximo potencial.

SECRETARIO DE ESTADO DE LOS ESTADOS UNIDOS.