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20 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Que al final ganemos todos

E stamos entrando ahora sí, a lo que será la contienda política que permita la renovación de la dirigencia que rija los destinos del paí...

E stamos entrando ahora sí, a lo que será la contienda política que permita la renovación de la dirigencia que rija los destinos del país en el quinquenio 2014-2019. Hasta ahora, notamos una clase política que pretende actuar en base a normas de convivencia que permitan la discusión de las ideas, el enfrentamiento ideológico, pero sin caer en los insultos, las campañas sucias, y menos que retornen las nunca bien recordadas figuras de varilleros y asalta urnas, que eran tradicionales en los procesos políticos de antes de 1968.

El PRD realizó un ejercicio democrático interno que permitió que su base política seleccionara a Juan Carlos Navarro con el apoyo del 95% de los electores, como cabeza de nómina para las elecciones de mayo del 2014. La maquinaria del partido está debidamente engrasada y en movimiento y ahora se apresta a seleccionar a los demás aspirantes a los cargos de elección popular. Se notan los esfuerzos para sumar a los ortodoxos que se niegan a aceptar los cambios que impone la nueva dirigencia.

En turno están los miembros del Partido Panameñista que van a certificar la figura de Juan Carlos Varela, como abanderado oficial. Varias figuras que podrían haberle hecho algún nivel de oposición, se negaron a postularse, al sentir que no existían las condiciones para enfrentar a quien tiene un manejo férreo del partido. En el Molirena se piensa que sus comicios internos serán protocolares, ya que es de todos conocidos que están decididos a mantenerse en la alianza con Cambio Democrático, pero no descartan presentar un candidato para conformar la nómina presidencial en el 2014.

Queda entonces el partido Popular, que sabemos escogerá a Milton Henríquez como abanderado, aunque realicen una votación protocolar para darle carácter de legal a lo que ya está decidido entre la cúpula de ese minúsculo partido que tiene menos adherentes que un aspirante a diputado en el Circuito 8-10 o menos que los seguidores de José Luis Fábrega y todavía menos de los que tiene Guillermo Ferrufino, como candidatos a alcalde del distrito capital.

En CD, resulta un poco difícil hacer un pronóstico de lo que sucederá, cuando tengan que presentarse a las elecciones primarias para escoger a su abanderado a la presidencia. Giselle Burillo, exregente del Ampyme; Rómulo Roux, excanciller; y José Domingo Arias, exministro de Vivienda y Desarrollo Territorial, se han lanzado en la aventura de ofertar sus nombres, trayectorias profesionales y personales a la captura del voto de los integrantes del partido. Y en eso están. Al parecer han atendido las exigencias del presidente del partido, en el sentido de no generar dudas en torno a que el proceso se cumplirá, sin que se haga uso de recursos estatales. Roux y Arias, encabezan las preferencias de las masas de CD. La señora Burillo, hace un gran esfuerzo para tratar de ‘calar’ entre las bases a nivel nacional, pero observadores y analistas concuerdan en que no ha encontrado la empatía necesaria para levantar vapor. Pero ella, no deja de hacer el esfuerzo. Lo que sorprende, es que el presidente del partido y mandatario de la nación, Ricardo Martinelli, no haya mostrado un nivel de preferencia por ninguno de los tres, esperando que sean las bases las que tomen la decisión.

Queda entonces la participación de los tres más votados aspirantes independientes, que resulten respaldados con la mayor cantidad de firmas del electorado. Será la primera vez que nuestro país acepte la participación de ciudadanos particulares a la nominación presidencial. Un modelo que abre el compás para aquellos que sin ampararse bajo una tolda política, oferten sus nombres, a la consideración del electorado. Ellos cumplen el proceso de recolección de firmas y todavía es muy temprano para hacer alguna selección entre los que se consideran aptos para el cargo.

Cuando ésta etapa del proceso electoral se cumpla, será entonces que podemos parafrasear al desaparecido Arturo Leoncio —Chelo— González, cuando antes de la carrera decía ‘están todos listos y partieron como aviones de la Copa’. Como ciudadanos esperamos que el proceso que nos queda hasta mayo del 2014 se desarrolle con normalidad, que el proceso sea de altura, con clase y dirigido a mejorar la percepción que tiene de la sociedad de la clase política nacional. Al final, que gane el que presente la mejor oferta política que nos lleve por ese sendero de progreso y desarrollo que han abonado los últimos gobiernos, pero sobre todo el actual.

PERIODISTA.