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28 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Un ‘pavo’ en la Presidencia?

Ya se cumplió un mes desde que comenzó el calvario que sufren los panameños más pobres —los que se movilizan en bus—, sin que el gobiern...

Ya se cumplió un mes desde que comenzó el calvario que sufren los panameños más pobres —los que se movilizan en bus—, sin que el gobierno haya hecho ALGO realmente serio por resolver el problema. Por lo contrario, se ha pasado de payasada en payasada, para distraer la atención del meollo del problema: su propia corrupción.

La más reciente maniobra sugiere la complicidad de la Presidencia en el problema. ¿Cabe otra explicación para el show montado en la Asamblea, cuando tanto el otorgamiento de la concesión en sí, como la corrección de su pésima ejecución, es materia privativa del Ejecutivo?

Si le importara algo su pueblo, se habría salido de la emergencia militarizando el transporte, utilizando para ello los anteriores buses ‘Diablos Rojos’ que ya compró.

No obstante, con el rancho ardiendo, el presidente Ricardo Martinelli se fue a pasear a Roma, para asistir a la entronización del papa Francisco. No cabe duda de que Su Santidad habría preferido que se quedara aquí, para resolver el problema que él creó a los más pobres de nuestros pobres, y recibirlo luego en audiencia privada.

Siendo extremadamente caritativo, queda claro que el señor Martinelli pasará a la historia por considerar que el pagar a los concesionarios mexicanos $240 millones más de lo que valía su Corredor Sur sería, en sus palabras, ‘el mejor negocio que hará el Estado’. Con la inercia oficial ante el actual sufrimiento popular, ¿cómo no pensar que los colombianos también tienen aliados en la Primera Mafia, quienes tendrán razones de muchos pesos para que el problema no se resuelva en definitiva?

Puede que éste martirio no sea sino ensayo para la hecatombe que se dará cuando entre en servicio el METRO. Martinelli jamás ha soltado prenda de cuánto costará el pasaje en ese tren subterráneo en construcción, tan costoso como innecesario. Preguntado al respecto, en reciente entrevista televisada, contestó: ‘Te digo, honestamente: no sé’.

A estas alturas del partido, y con la cantidad de batazos que nos ha pegado, ¡ya es imposible creerle, ni el Padrenuestro! Porque simplemente no es creíble que un millonario no sepa cuánto le redituará una inversión.

La sospecha de que será muchísimo más caro de lo que pueda pagar nuestro pueblo, recuerda al ferrocarril oficial norteamericano AMTRAK, subsidiado a razón de US$2 millones diarios. Obama no tiene alternativa más que subsidiarlo, porque si subiera sus pasajes hacia un punto de equilibrio, se perdería aún más, allá los usuarios simplemente utilizarían sus carros particulares, en vez de viajar en tren de cercanías. Acá es distinta la cosa. Los panameños que usan el transporte público no tienen carro, y ganan muy cerca del salario mínimo de US$425 mensuales. El pasaje actual (viajando solo, y sólo al trabajo) le cuesta a cada usuario casi $22. Fuentes evidentemente mejor informadas que el presidente que incurrió en ella sugieren que semejante inversión faraónica no se pagaría con menos de $60 por usuario. Al 70% de los panameños que usan el transporte público no le quedará más remedio que seguir ganándose el pan, ¡y comer menos!

Cabría esperar a ver qué papel jugaría el METROBÚS en el esquema de transporte futuro, ya que éste gobierno tan intransparente, como corrupto, no nos lo dirá.

*TRADUCTOR CERTIFICADO E INTÉRPRETE SIMULTÁNEO.