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31 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

‘La farsa’

‘Tum... tum... tan... tan... al carnaval... de oriente me voy’. ‘Pero...’, comentó María, ‘esa señora que va encabezando la comparsa, ac...

‘Tum... tum... tan... tan... al carnaval... de oriente me voy’. ‘Pero...’, comentó María, ‘esa señora que va encabezando la comparsa, acaso no es la señora alcaldesa? Carnavales en septiembre?’. En retrospectiva, Casa Esperanza, lucha a favor de los niños maltratados, abandonados por sus progenitores, escoria de hogares disfuncionales, situación de pobreza extrema, consumo de alcohol y drogas, abuso infantil, violencia doméstica, abandono escolar, explotación comercial en la calle.

‘Pero, todo lo que me acabas de decir mamá, me confunde mucho. No es esa que estamos viendo en la televisión, la señora Roxana? Ella denota ser una persona culta, instruida, y muy bien intencionada, hacia el bienestar de nuestros niños y jóvenes y luchadora por la moral y las buenas costumbres’.

Parece que solo era para cobrar un salario, porque ahora que entró en la política, da la impresión de que el puesto de ‘burgomaestre’ la hace aferrarse a cómo dé lugar a no perder esa titularidad. Parece que ahora, dizque descubrió que el fin justifica los medios. Y hasta se aprovecha de los jóvenes para promoverse a través de una cuña, que estoy segura no le cae nada bien a los nobles proveedores de esta gran institución, ‘Casa Esperanza’.

Todo el altruismo que ella reflejaba, cuando estuvo al frente de Casa Esperanza, organización sin fines de lucro, que ayuda a la niñez y adolescencia a que renazca en ellos la esperanza a través del estudio, para convertirse con el tiempo en líderes, dueños de su propio destino. Apartados como están en la seguridad de Casa Esperanza, de la mundana tentación que agobia a nuestros jóvenes que viven en ambientes difíciles y socialmente en conflicto.

‘Pero mamá, no te parece que salir a la calle a convocar a los adolescentes, para que se integren en comparsas para que disfrutando del jolgorio, y ello les ayude a sobrellevar sus penas y sufrimientos... eso es cosa buena? No crees mamá, que todo es una vergüenza que dice mucho de una persona educada, instruida y altruista, es decir, sacrificada hacia el bien común?’

¿Dónde está el valor moral de las personas? ¿Dónde está una juventud hacia el éxito como ciudadanos de excelencia en el futuro inmediato? ¿Qué dirá la UNICEF, si se enteran que la exdirectora de Casa Esperanza baila al ritmo de tambores en las calles de la ciudad, con cientos de jóvenes, que al final del evento terminarán refrescándose con cervezas y alcohol?

‘No te parece mamá que organizar comparsas públicas para granjearse la simpatía y así aquilatar el voto para la contienda por la alcaldía, es inmoral?’. ¿Por qué no pensar mejor en eventos deportivos, concursos de lectura, de oratoria, en clases de urbanidad, en talleres de capacitación técnica? ¿Por qué no organizar convivencias en la naturaleza, paseos a museos, parques como el Summit, el Canal de Panamá, ir a ríos y playas, incentivar el uso de las piscinas municipales, ir a conferencias sobre temas culturales y científicos... en fin toda una gama de actividades que redunden en la forja profesional de un panameño mejor?

Solo la instrucción basada en una vida sana, nos sacará del marasmo en que estamos muchos. La señora Roxana, lejos de hacerse simpática organizando comparsas, la comunidad decente del país, le dará la espalda.

*COMUNICADORA SOCIAL.