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03 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Salud: derecho social inalienable

La situación actual que enfrenta el Sector Salud evidencia la irresponsabilidad de los gobiernos en su gestión. La falta de recurso huma...

La situación actual que enfrenta el Sector Salud evidencia la irresponsabilidad de los gobiernos en su gestión. La falta de recurso humano, equipo e insumos es el reflejo de la falta de planificación que ha imperado con el neoliberalismo. Esta falta de planificación es resultado del modelo neoliberal que conduce a la mercantilización de la salud y la educación, en donde impera los parámetros de eficiencia (atención al mínimo costo, aunque ello implique el deterioro del servicio) y no la eficacia (cumplimiento de objetivos). Esta ‘racionalidad’ busca la apropiación de los fondos públicos por parte de manos privadas.

El resultado ha sido un sistema de atención de la salud deficiente que ha llevado a la muerte a cientos de panameños por causas que podían ser evitadas, como el envenenamiento masivo por dietilenglicol, infecciones nosocomiales por la bacteria KPC (entre otras) y las recientes muertes de recién nacidos. Podríamos contabilizar muchos más, si consideramos la carencia de sistemas de diagnóstico temprano, de la falta de tratamientos oportunos y eficaces; de la ausencia de una medicina preventiva y de una política económica que condena a la desnutrición a miles y miles de panameños y los hace propensos a múltiples enfermedades.

La sancionada Ley 69 (proyecto 611), que ha generado el paro de los trabajadores de la salud, es parte de la propuesta de un proyecto que lleva a la privatización de la salud. Es el componente de una relación laboral injusta. Se pretende lograr por esta vía reducir la capacidad de lucha de los gremios de trabajadores de la salud, vulnerar derechos y así imponer condiciones de trabajo que atentan contra la estabilidad y seguridad laboral y finalmente, el abaratamiento de la fuerza de trabajo que garantice maximizar ganancias. Un estudio realizado por las IFI’s (2009), dan cuenta que uno de los obstáculos a la privatización de la educación y la salud en Panamá, son las organizaciones gremiales de estos dos sectores dada su capacidad de acción.

Por privatización se designa, en términos generales, aquellas políticas diseñadas para establecer los principios del mercado en la provisión de los servicios públicos de salud.

A pesar de que el presidente de la República, Ricardo Martinelli, y el ministro de Salud, Javier Díaz, niegan que exista pretensión de privatizar la salud, lo cierto es que ya en algunos componentes de la salud la privatización se está implementando, como son la externalización de servicios sanitarios (hemodiálisis) de servicios generales (aseo) y administrativos. El caso de la llamada ciudad hospitalaria es un claro ejemplo, las palabras de Martinelli de dejar sin efecto el acto público para la concesión no es garantía alguna. Es la privatización total, es la profundización de la política de muerte en la Salud; es el comienzo de una política perversa de suministro de servicios de salud de mala calidad con grandes ganancias para las compañías beneficiadas.

El pueblo panameño en diversas ocasiones ha manifestado su rechazo a la política neoliberal que pretende imponer la ‘salud como mercancía’, la lucha del 2005 contra las reformas a la Ley Orgánica de la CSS, es un claro ejemplo de su disposición a defender el derecho social de la salud.

El Frente Amplio por la Democracia (FAD) comprende y defiende la salud como un derecho social inalienable de toda la población. En la mitad del siglo pasado, en torno a 1950, surgieron a nivel internacional diversas declaraciones que defendían los Derechos Fundamentales del Ser humano, esto es, derechos positivos, inherentes a la propia naturaleza del ser humano, que bajo ningún concepto debían ser cuestionados y que todos los seres humanos debían gozar. El derecho a la salud fue indiscutiblemente uno de esos derechos fundamentales y básicos. Sin él, es difícil o imposible acceder a otros derechos más complejos, como son el social y el político.

SECRETARIO GENERAL CONUSI-FRENADESO.