15 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Responsabilidad social?

Cada vez más se escuchan relacionistas públicos o voceros del sector privado, hablar de responsabilidad social empresarial, prédica, que...

Cada vez más se escuchan relacionistas públicos o voceros del sector privado, hablar de responsabilidad social empresarial, prédica, que, supuestamente, consiste en la toma de conciencia por ambas partes, empresario y sociedad, del deber de la empresa a responsabilizarse por las consecuencias e impactos derivados de su actividad.

La ampliación de la vía Divisa-Chitré, era una necesidad; lo inadmisible es el flagrante irrespeto que la Constructora Roggio ha evidenciado; y aunque conozco de otras afectaciones, porque motivaron protestas, me referiré al caso particular. Primeramente pésima comunicación, sistemáticamente llegaban trabajadores con equipo e iniciaban labores sin mediar aviso ni advertencia. Un día, el operador de una retroexcavadora, accidentalmente, destruyó parte de la cerca perimetral, lo inconcebible es que nadie dijo nada; tuve que recurrir a un intermediario para informarles que de no asumir la responsabilidad por el daño y comunicarse acudiría a los tribunales, esa tarde se presentó un ingeniero de la empresa y me prometió enviar a un contratista para coordinar la reparación; pero nunca llegó, entonces hablé con el Ing. Mariani, quien dijo que procederían de inmediato, sin embargo han transcurrido más de cinco meses y aún la cerca permanece sin pintura.

De haberse propuesto hacer una chambonada, con el acceso al estacionamiento no habrían tenido mayor éxito; los reclamos fueron inútiles hasta que vino un periodista y entonces llegaron representantes de la empresa y del MOP, quienes comprobaron que nuestros autos rozaban el pavimento, procediendo a la primera ‘reparación’; pero el problema persistió, y en segunda ‘reparación’, pusieron mezcla a nivel de la unión de ambos pavimentos, solo que ¡en los puntos donde las llantas deben pasar!; es decir, aumentaron y corrigieron la chambonada; pero la dejé así para que sirva de modelo y los estudiantes de Ingeniería Civil tengan una ‘obra’ de valor didáctico donde aprender a cómo no hacer el acceso a un estacionamiento.

En el negocio de mi esposa, que disponía de un amplio estacionamiento, y sin una reducción significativa del área, lo convirtieron en acceso solo para uno, ¡máximo dos vehículos 4 x 4!; ¡el drenaje tiene un resalto de seis pulgadas!, un disparate y gran perjuicio, porque la mayoría de la clientela entra una vez y no regresa excepto estacionándose en la acera. Sin permiso colocaron unas láminas metálicas y unos tablones, dentro de mi propiedad, donde aún permanecen; desmontaron un basurero metálico que dejaron tirado; las reiteradas solicitudes cayeron en saco roto.

Por ley el MOP es la dependencia del Estado encargada de supervisar los trabajos, pero dicha supervisión parece simple formalidad. De haber primado tal conducta en la construcción del referido tramo, a corto o mediano plazo, podríamos confrontar dificultades. Ignoro si la vía contratada fue de concreto, pero las ‘reparaciones’ continúan; han cerrado tramos por hundimientos y rajaduras en los cuales han inyectado cemento a presión; sobre la carpeta asfáltica y particularmente bajo la lluvia, los vehículos derrapan más que en otras vías con similar tipo de revestimiento.

La SPIA debería hacer una evaluación técnica y revisar los detalles del contrato, los costos, las adendas y las condiciones reales de la vía que está próxima a ser recibida por el gobierno empresarial. Hace poco la empresa recibió cinco millones de dólares adicionales ‘para cubrir afectaciones’; supongo que hubo daños mayores a los nuestros, razones por las cuales dudo mucho de la socorrida responsabilidad social por parte de la Constructora Roggio. Lo nuestro es nada, lo importante es que se hayan cumplido las especificaciones del contrato y que el gobierno exija una auditoría técnica antes de recibir la obra; ¿lo harán?...

¿Usted qué opina?

MÉDICO.