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06 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Por las iglesias del Casco Antiguo

Resulta difícil creer el avanzado deterioro de las iglesias San Francisco de Asís, San José, San Felipe Neri, Nuestra Señora de la Merce...

Resulta difícil creer el avanzado deterioro de las iglesias San Francisco de Asís, San José, San Felipe Neri, Nuestra Señora de la Merced y la catedral Metropolitana ubicadas en el Casco Antiguo y catalogadas Patrimonio Histórico de la Humanidad.

A pesar de que la Ley 14 de 5 de mayo de 1982 atribuye a la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura la conservación del patrimonio histórico de la nación, fue necesario que la arquidiócesis de Panamá creara en fecha reciente el Comité Amigos Iglesias Casco Antiguo (CAICA), organización sin fines de lucro, cuyo propósito es recaudar fondos para la restauración y mantenimiento de estos monumentos.

Y es que lo que no se resguarda termina por deteriorarse y así, de las cinco (5) iglesias, dos (2) están colapsando y solo la iglesia San José y Nuestra Señora de la Merced permiten, por su estado, que aún se celebre la misa. Ésta es la lamentable situación que padecen templos que durante muchísimos años han permanecido como la casa del Dios y brindado sitio de reunión para trabajar coordinadamente a favor de las comunidades que habitan a su alrededor, luchando por su dignidad humana, el bien común y su calidad de vida.

Sin embargo, ya que el INAC no cuenta con los fondos necesarios, fue necesario crear por monseñor José Domingo Ulloa el Comité pro rescate de estas iglesias, organización que preside el empresario Ricardo Gago Salinero, a fin de buscar el apoyo necesario para salvar (no cabe otra palabra), estos templos unidos íntimamente a la historia del país. De allí que es principalmente en el apoyo de nuestra población donde se esperan encontrar los fondos para emprender la obligada tarea de rescate y salvaguarda de estos monumentos sagrados.

No es necesario recordarles que la iglesia Nuestra Señora de la Merced fue trasladada piedra por piedra en 1680 a un costado de la Casa de la Municipalidad, luego de la destrucción de Panamá la Vieja, o que la Iglesia de San José, construida entre 1674 y 1677, aloja el sagrario conocido como Altar de Oro, el cual puede sufrir daños irreparables a causa del posible derrumbe del muro que se encuentra tras dicho Retablo. Tampoco creemos preciso hacerles saber que la iglesia San Francisco de Asís fue una de las obras más importantes de la época colonial y que la actual edificación data de 1918, o que la iglesia de San Felipe Neri fue construida en 1688 y fue reconstruida en varias ocasiones. Y mucho menos debemos indicar que la Catedral Metropolitana fue construida a partir de 1677 y que el 9 de septiembre de este año en la misma se coronó a la Patrona de Panamá, Santa María la Antigua, y que esta será su sede permanente.

El rescate no solo requerirá de la activa participación de la ciudadanía y empresas privadas, es también obligada la participación del gobierno nacional, pues solo la rehabilitación de la Catedral Metropolitana podría implicar un costo estimado en 15 millones de Balboas.

Sin duda nos enfrentamos a una tarea monumental, como grande fue y sigue siendo el aporte de estas iglesias a la vida nacional. Sin embargo, se requiere del conocimiento pleno de la tragedia que viven estos templos, para que el pueblo se una a la tarea de salvar cinco de sus lugares más representativos.

Para mayor información y consulta pueden comunicarse a los números 271-0044 (ext. 112) o vía e-mail: ricardo@hermanosgago.com

—COMISIÓN DE VALORES DEL CLUB ROTARIO PANAMÁ.

*ABOGADO-ROTARIO.