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28 de Mar de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

La visita de Biden

Por mi salud mental nacionalista quiero creer que la visita del vicepresidente de los EUA, Joe Biden, fue para fortalecer las relaciones...

Por mi salud mental nacionalista quiero creer que la visita del vicepresidente de los EUA, Joe Biden, fue para fortalecer las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países. La agenda de la visita propició el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, e incluyó temas de comercio, seguridad y el Canal. De todos es conocido que nuestro país amplía su capacidad operativa, por el desarrollo tecnológico de la industria naval. Con esta transformación operativa de los puertos, las instalaciones portuarias de Houston, Baltimore, Savannah y Charleston del país hermano tienen que adecuar sus estructuras para poder recibir la carga que transportarán los barcos postpanamax que cruzarán las compuertas del tercer juego de esclusas. De la visita, se firmó entre el presidente Ricardo Martinelli y el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, un acuerdo que permitirá a los viajeros frecuentes de Panamá agilizar los trámites migratorios y aduaneros para ingresar a los EUA. También se incluyeron temas de seguridad para combatir la delincuencia organizada. Hasta aquí lo entiendo.

He de decir que para mí recibir a una alta figura gubernamental de otro país en nuestro país, es de sumo agrado. Sin embargo, en torno a la visita del vicepresidente Biden se tejen dudas y preguntas, que, como ciudadana, creo que requieren explicaciones. Soy consciente de que siempre habrá sus críticas, oposición, rechazos, fanatismo y aprobación. Sin embargo, cuando hay opiniones contrarias acerca del motivo de la visita, por la oposición, por los medios de comunicación, y de expertos en temas de esta índole, uno queda como a la deriva y preguntándose: ‘¿Pero, por fin, cuál es o fue verdaderamente la razón de su visita?’.

Entre tantas que he leído, escuchado y conversado con analistas políticos, se dice que su visita fue para darnos sanos consejos de cómo fortalecer la democracia en nuestro país. ¿En qué sentido? O, ¿es que no somos lo suficientemente grandecitos para fortalecer entre nosotros mismos la democracia? ¿La democracia en el país hermano de los EUA está fortalecida? ¿Recibiríamos de la misma manera a vicepresidentes de otros países hermanos con la misma trascendencia que se le dispensó al vicepresidente de los EUA?

Contundentes señalamientos han sido los que opinan que el vicepresidente de nuestro país, Juan Carlos Varela en reciprocidad, debía entonces ir a los EUA a reunirse con los candidatos presidenciales de los republicanos y demócratas. De mi parte me pregunto: ‘¿Cómo se sentiría Juan Carlos Varela siendo vicepresidente y candidato a la Presidencia en los próximos comicios y que junto a Juan Carlos Navarro y José Domingo Arias tuvieran ellos que ir hacia donde Biden y no lo contrario?’. Bajo esta perspectiva, observé y sentí, una falta de consideración al pueblo panameño, que los candidatos antes mencionados se reunieran a puertas cerradas con Biden. ‘¿Cómo así y por qué?’. Y, después no se quiere que uno piense mal y nos hagamos las mil y una preguntas. Es más, ninguno de los tres candidatos debió permitir esto. Me parece que cuando se trata de asuntos que nos concierne a todos, nada se debe hacer a puertas cerradas. En verdad, esto me hizo sentir mal. Y, mucho peor me sentí que al concluir el encuentro ninguno de los candidatos ofreció declaraciones a los medios hasta días después. Igualmente, que alguien me explique ¿por qué no fueron invitados a la conversación a puertas cerradas a los candidatos independientes?

Sobre el encuentro, Arias comentó: ‘Biden vino a Panamá para promover los principales puertos de la parte este de EU, entre otros asunto y, que está muy interesado en que Panamá concluya la ampliación de la vía acuática y que se estrechen aún más los vínculos comerciales’. Según Juan Carlos Navarro: ‘Biden vino a Panamá para promover los principales puertos de la parte este de EUA, entre otros asuntos y que está muy interesado en que Panamá concluya la ampliación de la vía acuática y que se estrechen aún más los vínculos comerciales’.

Otras impresiones fue la de un candidato independiente cuando expresó que ‘Tuvieron que venir los gringos nuevamente a poner orden, porque localmente no se pueden respetar las reglas’. Categóricas fueron las aseveraciones de otro grupo político: ‘El vicepresidente Biden traspasó los límites de las relaciones amistosas con Panamá, y esto es una violación de la soberanía nacional. La reunión que sostuvo Biden con los aspirantes a la Presidencia de la República de los partidos tradicionales, en una casa de playa rodeada de secretismo e imposiciones, constituye flagrante violación al derecho internacional. Pareciera que nuestra clase dirigente tiene intereses con EE. UU que no puede compartir con el pueblo, a quienes en teoría, se les debe rendir cuentas. Esta debilidad panameña tiene que ser explicada. También se señala que la República Popular de China —parte muy interesada en el comercio marítimo mundial— ha ofrecido un préstamo a Panamá para que pueda resolver su crisis de caja. La carta que representa China es rechazada por EE. UU’.

Lo siento, y sin ninguna animadversión hacia el gobierno de los EUA, tampoco hacia el nuestro, y después de lo anterior, que alguien me explique si la visita del vicepresidente fue y es saludable para nuestro país. Una buena manera de fortalecer la democracia, es precisamente cuando los candidatos a la Presidencia no se den a la tarea de reunirse con nadie a puertas cerradas y más aún cuando el pueblo los mira.

ESPECIALISTA DE LA CONDUCTA HUMANA.