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30 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Reseña presidencial

Señor presidente Martinelli, usted pide ‘lo golpeen y no a sus programas’ dándose manotazos en el pecho. No voy a golpearlo físicamente,...

Señor presidente Martinelli, usted pide ‘lo golpeen y no a sus programas’ dándose manotazos en el pecho. No voy a golpearlo físicamente, sino aumentarle su bagaje intelectual, porque usted está fracasando en la facultad política de la universidad de la vida.

Don Ricardo Alberto, usted nació en ‘cuna de oro’, en un hogar respetable y considerado de alta alcurnia dentro de su esfera social, cuando existía marcada diferencia de clases y era notorio el abismo entre ambas. Lo terratenientes, ricachones oprimían y avasallaban al pueblo circundante. Debemos suponer, que con ese ejemplo, adquirió condiciones propias forjando su personalidad y comportamiento.

A pesar de ser educado en los mejores colegios nacionales y extranjeros para dotarlo de conocimientos académicos, profesionales y culturales, hoy lo vemos demostrando soberbia e imposición, expresándose incorrectamente e incluso desconociendo el protocolo de su vestidura presidencial, destacándose, en ocasiones, como individuo falto de educación y formación personal, reflejando actitudes impropias de persona con ética moral y respeto a la sociedad.

Como Presidente de la República, juró sobre la Constitución respetarla y hacer cumplir las leyes. Observamos que usted, alegremente, falta al solemne juramento. Demostrando ser vulgar, grosero e irrespetuoso, considerándose superior a todos los panameños, dando la impresión de burla hacia nosotros al imponer sus ‘ñamerías’ a un pueblo que creyó en usted. ‘¡Qué fraude ha resultado!’.

Desconoce la diferencia entre dirigir una empresa privada y gobernar un país. La primera se maneja con reglas del Código del Trabajo y el Estado se rige con la Constitución y la Leyes. Se ha destacado por las constantes violaciones jurídicas, por la creación de leyes anti populares contrarias a ese principio dogmático que juró respetar y cumplir fielmente.

Ha demostrado ser un mandatario chabacano, sin tacto, grosero, mediocre y mentiroso, que engaña a un pueblo creyente de promesas de campaña electoral. Los constantes desaciertos administrativos y jurídicos impuestos en complicidad con sus amanuenses y obedientes lacayos, están llevando al país por un camino equivocado, creando mayor descontento y disconformidad, acrecentando el repudio a su gobierno y todo lo que representa.

Señor Martinelli, debe tener presente que el pueblo panameño está consciente del descalabro de su gestión, la imperante corrupción, libertinaje administrativo. Le recordamos que ese pueblo avasallado por usted sabe ‘pasar factura’ en el momento más oportuno para ‘sacarse el clavo’. Por lo cual, le remembramos algo de historia electoral: En 1989, gobernaba un hombre más poderoso que usted, imponiendo un candidato presidencial en la persona de don Carlos Duque Jaén del partido PRD, y el pueblo sumó fuerzas para ir en contra del candidato oficial. En una cuña televisada, la oposición mostró su grito de guerra en la figura de doña Eufemia William (q.e.p.d), cuando dijo: ‘Los vamos ahogar’. Ante ese llamado, el pueblo cerró filas y tal fue la oleada de votos que se vieron obligados a anular las elecciones. Recuerde: ‘La historia se repite en espiral’.

Para continuar sellando con acciones anormales y prepotentes, usted se ha convertido en un presidente firmón, al reconocer públicamente ser ‘firmante de todo lo que la ministra de Educación le envía’. Su incapacidad profesional de analizar lo propuesto por su ministra y no contar con asesores versados en materia educativa y aceptar lo propuesto por una funcionaria sin preparación académica como maestra, profesora o pedagoga y es rectora de la educación, produce retraso académico, al imponer sistemas extranjeros sin aprovechar los estudios y recomendaciones de expertos nacionales.

Ante el sombrío futuro, en período de elecciones, vislumbramos la imposición de una figura como candidata (o) vicepresidencial de la nómina oficial accesible a su control. ¿Qué futuro le espera a su candidato, si ‘Mismito llegara a ganar? Le aplicará la fórmula usada con el señor Varela: ‘una patada en el trasero’ y tener el absoluto poder.

Pero señor presidente Martinelli, el pueblo no sólo lo ‘ahogará en votos’, sino que creará un sunami arrasando su partido, Cambio Democrático, y convirtiéndolo en ‘tira cómica periodística, porque ni Chespirito lo salvará’.

HISTORIÓGRAFO Y ESCRITOR