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27 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Política, necesidad humana

Verdaderamente que nos encanta y anima todo lo concerniente a la política. Bien lo dijo, el que lo dijo: ‘el panameño desayuna, almuerza...

Verdaderamente que nos encanta y anima todo lo concerniente a la política. Bien lo dijo, el que lo dijo: ‘el panameño desayuna, almuerza y cena política’. Y, lo hace sin tener la más mínima cultura política. Y, algunos políticos se acomodan al significado de lo que ellos piensan es la política. Entiéndase que: ‘La política es una cultura con la intención de organizar la vida psicosocial de los seres humanos y es una actividad orientada de manera ideológica a la toma de decisiones de un grupo para alcanzar ciertos objetivos con la buena intención de resolver los conflictos entre los intereses encontrados en una sociedad’. Entonces es una necesidad humana. No obstante, y para muchos políticos entenderla tal como debe ser, más bien es lo contrario y lo que se produce es un cortocircuito que los aleja de su verdadero sentido y valor humano dejando una estela de amargura y frustración en la población por estar condenados a intereses insaciables, personales, cuando de dinero y ostentación se trata.

Ahora aparece en la palestra pública un exministro haciendo de las suyas. Y, los medios dándole la importancia que no se merece. Ha llegado como la gran cosa a enredar más el ambiente político y parece disfrutar con esa conducta. Si al menos ofreciera fórmulas que contribuyan al buen manejo de la política, pero no, es lo contrario. El manejo lo hace en base a la politiquería barata. ¿Cómo se llama eso? ¿Protagonismo, satisfacer un ego enfermizo, venganza o, el creerse el papasito de todos? Pero, ¡por Dios!, ¿hasta cuándo seremos tan fáciles de manipular? Con tanto que hay que hacer para mejorar tantas cosas en este país. No caigamos en esta ociosidad y, para evitarlo, pongamos a trabajar las neuronas del razonamiento político.

Ligo lo anterior con la conducta de los candidatos a la Presidencia. Por una parte el señor que representa al FAD. ¿Cuál es su trayectoria política y personal? Lo que conozco de este señor es su manera de llamar la atención de las autoridades y del pueblo panameño cerrando calles y de manera violenta, sin importarle con terceros, cual amo y señor de la ciudad. ¿Qué nos espera de este candidato si ha de lograr la Presidencia? Poder, y del malo. Abanicando una propaganda donde la palabra hipócrita se repite decenas de veces. Esto se llama ataque y de manera directa y violenta. Cuando se ataca a un adversario hay que hacerlo con altura y no hacia la persona, sino hacia sus actos. No sé si este señor y su partido firmaron el Pacto Ético Electoral y si lo hicieron, bien hipócrita es su actitud, cuando dicha publicidad atenta contra la dignidad de los otros candidatos.

No sé qué le pasa al PRD. Es como si le hubiese caído un embrujo y parece haberse quedado. Las divisiones profundas parecen encausar la dimisión del postulante. Situación que no estoy de acuerdo, por haber sido elegido democráticamente en las primarias de su colectivo. ¿Hacia dónde los llevan las discrepancias y la falta de unidad entre ellos? Hacia el despeñadero. El candidato debe buscar estrategias que le ayuden a unificar el partido, que tiene una fuerza electoral envidiable. Solo con eso le basta. Una estrategia correcta sobrevive a una campaña mediocre. Algo no cuadra. Se puede tener todo el deseo del mundo por ocupar la silla presidencial pero, si falta inteligencia y malicia política, lo veo mal.

Observo que el candidato por Cambio Democrático se encuentra entre la espada y la pared. Me parece bien que en su campaña salga con propuestas en mano. ¿Creerle? No sé. Se presenta como el buen candidato, de personalidad inalterable, nada de diatribas, nada de responder a los agravios de sus adversarios y, con un colectivo unido. No está mal. Sin embargo, es el candidato oficialista y recaen sobre sus hombros las críticas a este gobierno, aunque él no lo quiera reconocer. En algún momento, debe enfrentarlas. Debe estar preparado, no solo para hablar de sus propuestas, sino para dar las explicaciones necesarias. Todo gobierno tiene sus fallas pero, el continuismo de ciertas anomalías es lo que no queremos. No puede hacerse a un lado y no responder. Esto es fatal para él como postulante. Su actitud sumisa en este sentido da a entender que se volverán a repetir las irregularidades. ¿A qué le teme el candidato? Las encuestas le favorecen en este momento, cuidado en los próximos meses.

Sobre el candidato del Panameñismo. Pareciera llevar aún esa carga emocional y no resuelta producto de la ruptura de la alianza. Teme ser entrevistado por los medios adeptos al gobierno. Lo entiendo. Sin embargo, debe ser más proactivo en este sentido. Tiene enemigos que fueron sus ‘amigos’ y le falta ‘malicia’ en este aspecto. Al enemigo no se le da la espalda. Debe prestarle más importancia a su haber y raciocinio político. Escuchando, pero a la vez, tomando decisiones propias. Y, si no son las correctas, y esta vez nuevamente no gana las elecciones, que tome otro camino. Lástima, porque lo considero una muy buena persona. Y ahora se le suma aquel exministro. ¿Con qué intención?

A estos cuatro candidatos y a los otros candidatos independientes que actúen con rectitud de conciencia con amor a la Patria. Eso engrandece. Uno de ellos será el presidente en el próximo quinquenio. Ya pronto estaremos en la recta final. Y se caldean los ánimos. Prudencia señores. Queremos paz, tranquilidad y, un buen presidente.

ESPECIALISTA DE LA CONDUCTA HUMANA