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06 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

9 de Enero de 1964... ¡inolvidable!

El, ‘jueves’, nueve (9) de Enero de 1964, un grupo de estudiantes, del Instituto Nacional, la Escuela Profesional y del Artes y Oficio, ...

El, ‘jueves’, nueve (9) de Enero de 1964, un grupo de estudiantes, del Instituto Nacional, la Escuela Profesional y del Artes y Oficio, decidió marchar hacia la Escuela de Balboa, ubicada dentro del territorio bajo jurisdicción de EE. UU., para izar la Bandera panameña, junto a la norteamericana, en cumplimiento de acuerdo firmados entre los presidentes de ambas naciones.

La acción fue protestada por los padres y estudiantes de dicha escuela zoneíta, quienes impidieron la acción de los estudiantes panameños, apoyados por la policía gringa inicialmente y ante el patriotismo y valentía de los jóvenes, recurrieron al ejército norteamericano, quienes los replegaron a la fuerza, obligándolos a salir del territorio ocupado.

Los estudiantes, ante la agresión gringa, respondieron con piedras camino hacia el límite de la Zona con la ciudad. El ejército, no dudó en contestar la acción estudiantil panameña y disparó contra los indefensos jóvenes. En esa refriega cayó abatido, por las balas gringas, Ascanio Arosemena. Se convirtió en el Primer Mártir de una gesta inspirada en el patriotismo y nacionalidad de una juventud cansada de las injusticias cometidas por el imperio norteamericano, contra una nación indefensa que reclamaba sus derechos de Independencia y Soberanía.

Hoy ‘jueves’ 9 de Enero de 2013, cincuenta años de aquel trágico suceso que costó la vida a otros veintiún panameños, está pasando a la historia sin el reconocimiento, valor histórico y nacionalista de quienes ofrendaron sus vidas por honra e integridad de la patria que los vio nacer.

Después de cincuenta años, sentimos que no ha sido valorada en su máxima dimensión el significado patriótico y aporte de una generación que continuó la lucha de soberanía iniciada por las masas estudiantiles de 1947, cuando se enfrentaron a la Policía Nacional, comandada por el coronel José Antonio Remón Cantera, en cumplimiento de las órdenes gringas de repeler cualquier manifestación contra ellos.

Han pasado cincuenta años, casi inadvertidos, sobre todo por la desidia de generaciones que la vivieron y aquellas posteriores que no conocen nuestra historia y producto de gobiernos que no han dado importancia histórica a esa gesta patriótica y nacionalista, al no incluir en los planes de estudios una materia: HISTORIA DE PANAMÁ, donde se enseñe el pasado de una nación y se reconozcan sus hechos, héroes y mártires, porque: ‘Los pueblos que no conocen su pasado están condenados a cometer los mismos errores’.

Cincuenta años sin sentir y reconocer el valor patriótico de un grupo de jóvenes, quienes truncaron sus vidas al ser abatidos por las balas del imperialismo norteamericano al imponer sus dominios sobre las naciones impotentes de hacerles frente.

No debemos, solo, solicitar el reconocimiento del gobierno al decretar el día como una fecha recordatoria, declarándolo de asueto, el cual termina en paseos playeros y otras actividades alejadas del significado mismo del hecho ocurrido medio siglo antes. Debemos promover el sentimiento de orgullo y veneración por el sacrificio de esos mártires nacionalistas y patriotas que derramaron su sangre, ofrendaron sus vidas por legarnos una patria independiente y soberana.

*HISTORIÓGRAFO Y ESCRITOR.