Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 12/10/2014 02:01
Esta semana, el presidente Juan Carlos Varela cumplió cien días de mandato, aquel famoso tiempo de gracia que le dan los medios, la sociedad y los demás actores de la realidad nacional a los gobernantes que recién llegan a la silla presidencial. Harto se ha hablado sobre qué ha hecho o qué no ha hecho el mandatario en estos poco más de tres meses. ¿Pero qué ha pasado con los partidos políticos? ¿Qué se ha hablado de ellos? ¿Qué han hecho o qué no?
CAMBIO DEMOCRÁTICO
A partir del 1 de julio, Cambio Democrático (CD) retornó nuevamente a la oposición (la victoria de Ricardo Martinelli ha sido el único triunfo presidencial en los 16 años de existencia del colectivo), además de perder el poder, también a sus aliados, pues el Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molirena) decidió no continuar en la alianza que tenían ambos.
A lo interno del partido, algunos han solicitado la renovación de su junta directiva, peticiones que no han calado con mucha fuerza.
El partido se ha visto envuelto, principalmente, en los procesos de impugnaciones que recaen sobre ellos en el Tribunal Electoral, debido a las denuncias de supuesta utilización de fondos públicos para sus campañas.
Para el periodista y analista político Rubén Murgas, el periodo de 100 días ‘ha sido muy triste para el CD, porque por primera vez cuando está fuera del poder, empiezan a percatarse de que muchas cosas que creían que estuvieron bien hechas, realmente no lo están’.
Mario Rognoni, comentarista político, también considera que en el CD ‘han sido de angustia estos 100 días. Saben que muchos de sus directivos van a ser llamados a juicio, que se está investigando a una gran cantidad de personas dentro de la dirección del partido (ministros, directores de entidades, el presidente), y están a la expectativa de ver de dónde les cae la teja’.
PARTIDO PANAMEÑISTA
El Partido Panameñista, que regresó al Palacio de las Garzas luego de que se rompiera la alianza de gobierno entre ellos y el CD, 26 meses después de iniciada la administración Martinelli, se encontró con un panorama complejo: Aunque ganaron la presidencia, son una minoría en la Asamblea Nacional.
La alianza de gobierno, conformada por los partidos Panameñista y Popular, solo representan 13 curules de las 60 que ya se han ocupado en el Palacio Justo Arosemena (las otras 11 que siguen vacías son parte de distintos procesos de impugnación y no se ha definido a quiénes les pertenecen). El PRD tiene 25 escaños, el Cambio Democrático sigue con 20, y al fondo están el Molirena con una curul y Ana Matilde Gómez, como la única independiente que obtuvo el triunfo el pasado 4 de mayo.
Esta situación ha complicado los planes de Varela para tener carta blanca en la aprobación de sus proyectos de ley y así cumplir con las promesas de campaña.
Para tratar de arreglar el panorama, el gobierno acordó un Pacto de Gobernabilidad con el PRD, logrando así que sume 38 de los 60 votos que conforman el pleno (13 de su alianza natural con el Popular y los 25 de sus nuevos aliados en la cogobernabilidad).
Aparte de lo que pasa en la Asamblea, en general, se comenta que el Partido Panameñista está ‘dormido’.
Rognoni, al hablar del otrora Partido Arnulfista, dice: ‘El panameñismo, las bases, deben estar decepcionadas, porque los nombramientos han sido lentos. Ellos esperaban que cambiaran a los funcionarios para poder entrar ellos. No se llenó la expectativa de llegar al gobierno. Cientos de ellos están esperando que el presidente reaccione y tengan oportunidad de conseguir trabajo. Cuando ganas una elección, pretendes que te coloquen, nombramientos, conseguir alguna posición para ti y tu familia. Los panameñistas han sido muy lentos. El partido, como tal, no está viviendo lo que se vive cuando se está en el poder’.
El precandidato presidencial del panameñismo, Jorge Gamboa Arosemena, comenta que su colectivo ‘sigue secuestrado por una camarilla. El panameñismo, como todos los demás colectivos, ha estado metido en un congelador. Esto se debe a que son partidos electoreros’.
El PRD, por su parte, se ha visto envuelto en una difícil situación interna que trae de arrastre desde antes de perder las elecciones generales. En estas últimas semanas, el colectivo con el ‘11’ en la bandera debió realizar un proceso de elecciones internas urgente debido a que, tras la renuncia de cinco de los 10 miembros de su Comité Ejecutivo Nacional (CEN), el Tribunal Electoral dejó de reconocer a la directiva del partido por estar incompleta y, por ende, detuvo el pago del subsidio electoral que le correspondía al partido.
Por si fuera poco, se ha criticado mucho el rol que ha jugado el PRD en este nuevo gobierno, ya que se censura que se haya decidido un ‘Pacto de Gobernabilidad’ con el partido oficialista.
El hoy Secretario General del partido que comparte los colores de la bandera nacional, Carlos Pérez Herrera, antes de ganar ese puesto, decía sobre el Pacto de Gobernabilidad: ‘Si vamos a ser cogobierno, entonces, que las bases digan ‘vamos a hacer una alianza con el panameñismo’; pero ahora mismo no somos ni lo uno ni lo otro: no somos gobierno, pero tampoco oposición. Estamos enredados en una pelea. Si nos mandaron a ser oposición, debemos serlo’.
El Molirena disidente, Lisímaco López, considera que ‘nadie le está haciendo oposición [a Varela]. Quienes le podrían estar haciendo, no lo están haciendo’.
Murgas, al respecto, comenta: ‘Un partido que debe decir que es de oposición o que debe aclarar que no es de gobierno, es porque no está seguro de su ‘sexualidad’. Eso es lo que los partidos deben ponerse en mente: Si son gobierno u oposición’.
Pero en el PRD, las cosas no son tan negativas como las pintan, dice el comentarista político Rognoni: ‘El partido salió mucho mejor librado de lo que se pensó, tras la derrota presidencial: la bancada se ha fortalecido, en la Asamblea Nacional se tiene el grupo mayoritario, se tiene el mayor número de representantes y alcaldes en todo el país’.
Aunque se hable de crisis, Rognoni dice que el PRD en estos 100 días ‘ya superó el trauma de la derrota presidencial’. El analista considera que el PRD ‘está trabajando para liderar la oposición’; sin embargo, acepta que hay ciertos impedimentos: [El PRD] está muy cerca del borde, porque no es oposición completamente, por el Pacto de Gobernabilidad’.
LOS DEMÁS
Se habla del CD, del PRD y del Partido Panameñista, ¿es que no hay más partidos? ¡Claro que sí los hay! Están el Molirena, el Partido Popular y el FAD, que aunque no logró el mínimo de votos que garantizaran su subsistencia, aún no ha sido oficialmente desmantelado.
¿Pero por qué casi no se les menciona?
Para Rognoni, esto se debe a que el resto de los partidos ‘han perdido participación y actividad. Al PP, aunque es aliado, no se le ha visto activo. El Molirena se le ha visto pecho a tierra, tampoco sin moverse. El juego político se está reduciendo a Partido Panameñista, PRD y CD’.
Jorge Gamboa Arosemena, quien considera que los partidos actuales son ‘electoreros’, añade que los colectivos ‘solo se activan para cuando hay una campaña electoral. El resto del tiempo, esperan traficar influencias con el gobierno de turno, si es encabezado por su partido o, de alguna forma, tirar puentes con el gobierno de otro partido. No hay oposición, todos son iguales’.
FUTURO
Gamboa Arosemena considera que, de seguir las cosas así, ‘en algún momento, la gente puede explotar o se entrará en un letargo porque la gente pensará que esto no tiene solución’. Según el panameñista, el problema es que ‘un escándalo tapa a otro, pero la molestia es acumulativa y se verá más temprano que tarde. La dirigencia política no es capaz de detectar eso. Solo les interesa saborear las mieles del poder’.
Mario Rognoni dice que ‘Lo que vamos a estar viendo, hasta que se tenga un contralor y un procurador nuevo, es mucho boxeo de sombra’. Según Rognoni, ‘la gente está esperando que se den las grandes confrontaciones cuando, se supone, se den las investigaciones y los enjuiciamientos de figuras importantes del CD y de quienes estuvieron en el gobierno Martinelli. Los partidos están en un letargo hasta que suene la campana que son las denuncias’.
El comentarista lamenta que Panamá ‘ha mantenido una costumbre en los últimos 15 años en que la campaña se inicia al momento de comenzar la elección. En esta vuelta lo están haciendo los partidos pensando en el 2019. La campaña del 2019 ya empezó, aunque no han aflorado los candidatos’