El jugador panameño analiza el séptimo lugar de Panamá en el Mundial de Flag Football y detalla el proceso clasificatorio hacia Los Ángeles 2028
- 31/05/2010 02:00
El ex alcalde de Bogotá y candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, tiene reservas sobre la conveniencia de abrir el Tapón de Darién y cree que la acción del Ejército y el apoyo a las comunidades fronterizas es la mejor vía para combatir la presencia de guerrilleros y narcotraficantes.
¿DE GANAR LAS ELECCIONES, ¿SU GOBIERNO ESTARÍA A FAVOR DE ABRIR EL TAPÓN DE DARIÉN PARA CONTINUAR LA CARRETERA PANAMERICANA?
Nuestro partido tiene un compromiso serio con la protección del medio ambiente. Por lo tanto, por un futuro inmediato, la idea de abrir el Tapón de Darién no nos atrae: con la capacidad actual del Estado colombiano para tener un control serio de la zona, no es probable que haya un control adecuado de los efectos sobre los parques naturales de la región. La carretera traería, más que observadores ambientales, colonos de toda clase. Por otra parte, cualquier vía en esta zona debe ser el resultado de un acuerdo con las principales comunidades que residen allí, indígenas y afrocolombianas. De modo que no será una prioridad en mi gobierno.
¿CUÁLES SERÍAN LAS MEDIDAS QUE ADOPTARÍA PARA DETENER EL PASO DE NARCOTRAFICANTES Y GUERRILLEROS HACIA PANAMÁ?
Seguiremos dando al Ejército mejor capacidad para controlar esta zona con el fin de evitar el asentamiento y la operación de la guerrilla. No hay una solución total, pero la guerrilla se está debilitando y esperamos que siga así, lo que debe reflejarse en una disminución de su actividad. No creo que haya peligro de que los guerrilleros se instalen en zonas panameñas, dada la firmeza que siempre ha mostrado la guardia de Panamá en relación con la entrada de grupos armados al territorio de su país. Por otra parte, le daremos mucha importancia a apoyar los proyectos sociales y de desarrollo de las comunidades indígenas y afrocolombianas, para reducir los procesos de deterioro social que han llevado al conflicto por las tierras y a los intentos de los narcotraficantes de crear zonas de operación en Darién.
¿CÓMO CONTRIBUIRÍA A CONTROLAR EL FLUJO DE INMIGRANTES ILEGALES DE COLOMBIA HACIA PANAMÁ?
En este terreno lo único válido es lo que se ha hecho hasta ahora: tomar, de común acuerdo con Panamá, medidas que ayuden a disminuir este flujo. Panamá es un destino atractivo, no solo para colombianos sino para ciudadanos de muchos otros países. Colaboraremos con las autoridades panameñas en todo lo que esté a nuestro alcance.
¿CUÁLES SERÍAN LOS TEMAS CENTRALES DE LA AGENDA ECONÓMICA CON PANAMÁ?
Colombia y Panamá tienen cada día una relación más estrecha. Son muchas las inversiones colombianas en Panamá, en áreas como la finca raíz, el turismo, la distribución de petróleo, y la industria del cemento. Mientras mejor vaya la relación legal, menos peso e importancia van a tener los intentos de los narcotraficantes y otros delincuentes para actuar en Pa namá. Los buenos colombianos, trabajadores e inversionistas, atraen gente dispuesta a trabajar respetando al país que les da acogida.
Hay en marcha proyectos importantes, que hay que continuar: el primero es sin duda la interconexión eléctrica. Colombia tiene energía hidroeléctrica, limpia y eficiente, que puede apoyar el desarrollo panameño. Y tiene una gran experiencia en estos campos energéticos, que las empresas colombianas están dispuestas a aportar. Sé que el presidente Ricardo Martinelli tuvo una visita muy productiva a Colombia hace uno dos meses, a Medellín y Cartagena, y entró en contacto con nuestros empresarios.
En el contexto de un comercio cada vez más activo y de una inversión colombiana muy fuerte, creo que las buenas noticias sobre las relaciones de los dos países serán lo que domine en los próximos años. La comunidad colombiana es muy grande, y aunque en algunos medios se la tiende a identificar con la pequeña minoría que actúa en forma ilegal, la inmensa mayoría está compuesta por gente que sabe y quiere trabajar y que se entiende muy bien con la población de Panamá.