Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 24/04/2012 02:00
PANAMÁ. Una enorme mancha roja pintó las aguas de la bahía de Panamá, específicamente en Punta Paitilla, la mañana de ayer. A eso de las 7:00 de la mañana se conoció del derrame de una sustancia que las autoridades desconocen porque no llegaron a tiempo para la inspección, además porque no tenían reportes de la denuncia.
Una empleada doméstica aseguró que se percató del extraño color del mar justo cuando sacaba a la mascota de sus patrones frente al parque aledaño al Club Unión.
En la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) dijeron que no tenían reportes de contaminación, pero se excusaron que si el derrame de la sustancia desembocó al mar, le toca a la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) hacer las inspecciones y el monitoreo del agua para determinar qué contaminó el mar.
En la ARAP también desconocían del vertido de la extraña sustancia. Un grupo de inspectores de la institución (un biólogo y un químico) se acercaron a las 11:00 a.m hasta la zona de Punta Paitilla, pero ya la mancha había desaparecido, la marea había menguado.
Hendrick Fuente, el químico, informó que al bajar la marea se dificultó tomar las muestras de la sustancia debido a que esta se disuelve con facilidad. En el caso que fuese petróleo, este queda flotando en la superficie o adherido a las rocas, dijo el experto.
Pero el biólogo Alexis Peña, no descartó que este derrame se originó posiblemente del río Matasnillo, por lo que de ser así, la ANAM tiene la responsabilidad de monitorear el lugar.
Lo cierto es que no es la primera vez que sucede esto en la bahía. En 2006, cerca de 450 galones de concentrado para hacer jugos fueron a dar al desagüe pluvial de una planta, que desemboca en la quebrada Vista Hermosa y que llegó hasta la bahía. Por esta contaminación, la Corte Suprema de Justicia ratificó una multa de $300 mil contra la empresa Coca-Cola por ‘‘contaminación ambiental’’.
Raisa Banfield, del Centro de Incidencia Ambiental, expresó que últimamente se han reportado derrames en Amador y Chame y es preocupante que las autoridades ambientales no inspeccionen debidamente.