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Ciudad de la Salud: un problema que espera un buen remedio
- 07/08/2020 00:00
- 07/08/2020 00:00


Desde el punto de vista económico implica costos mayores y pérdidas financieras y sociales. La Ciudad de la Salud/Hospitalaria, inició con un costo de $550 millones en 2012, ha recibido varias adendas, con aumentos sustanciales en cuanto al total del costo del proyecto. Hoy se plantea un costo aproximado de $890 millones (este incremento representa el 15% de las reservas del programa de EM), sin contar las negociaciones de “indemnización” que reclama la empresa. Un proyecto que debió ser entregado en 2015, pero que a la fecha no ha concluido y aumenta considerablemente sus costos, mismos que recaen en los ingresos públicos que se sostienen por el pago de impuestos, que fundamentalmente cubren los asalariados. Sobrecostos que pudieron ser canalizados a otras necesidades de salud, con lo cual es mayor la pérdida financiera del pueblo panameño.
Desde el primer momento se planteó que había un sinnúmero de fallas técnicas en el proyecto, que fueron dando paso a la firma de sucesivas adendas, contando con la autorización de las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS). Esta ineficiencia e ineficacia administrativa arroja un alto costo a las finanzas de la CSS y de la población panameña. FCC, una compañía cuestionada desde el primer momento, por el presunto pago de sobornos a funcionarios del gobierno, que siguió siendo favorecida por las estructuras institucionales. En este sentido, no es de extrañar que al finalizar el proceso se termine indemnizándola, a pesar de la lesión contra la CSS y los asegurados.
El actual director de la CSS, Enrique Lau Cortés, ha reconocido que la entidad mantiene permanente negociación con FCC para agilizar el proyecto. No es hasta conocer las intenciones de FCC de ser indemnizada por “permanencia extendida” por un monto de $65 millones, posición asumida por la empresa en otras ocasiones, que Lau solicita que se ceda el contrato. Con un hospital que debió ser entregado hace cuatro años, y que hoy en medio de la covid-19 se le pida entregar el contrato a una empresa panameña, le puede brindar la oportunidad de sacudirse de las implicaciones que pueda llevar el incumplimiento del contrato, pero además exigir resarcimiento.
Seguir favoreciendo la construcción de infraestructura de salud, sobre todo hospitalaria, evidencia que el sistema de salud panameño prioriza lo curativo sobre lo preventivo. Una visión integral de salud que priorice la vida digna, debe corresponderse con una inversión fundamentalmente destinada a la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad. El problema en el país es que el negocio de la salud tiene un peso considerable en la toma de decisiones al momento de elaborar la política pública. En medio de la crisis del SARS-CoV-2, esta filosofía ha prevalecido.
La política de salud en el país debe garantizar las condiciones que hacen la vida saludable, ello requiere un sistema público donde impere la salud preventiva. Es urgente adecentar las instituciones a las que les compete garantizar la salud de la población, a fin de evitar la corrupción que parece prevalecer en la construcción de la infraestructura hospitalaria y en la dotación de insumos e instrumental quirúrgico. En cuanto al proyecto de la Ciudad de la Salud/Hospitalaria, el daño es irreversible. Cabe una investigación que determine el grado de responsabilidad de la empresa y de las diversas autoridades de la Caja, que no actuaron de manera oportuna.

Se veía venir desde un principio. A la larga, los proyectos llave en mano suelen ser demasiado caros.
Si se comprueban las acusaciones de corrupción que se ventilan en España, sería una gran desfachatez.
Depende de lo que se haya pactado en el contrato y sus adendas. Si los incumplimientos son imputables a la empresa, la ejecución de las fianzas y la cesión del contrato podrían resultar viables.
Toda decisión que comprometa la disponibilidad futura de fondos públicos debería responder a la mejor evidencia técnica y científica disponible, y no al simple afán de construir obras y adjudicar contratos. Sería interesante saber si su diseño respondió a algún estudio serio.
Si van a arbitraje internacional, necesitarán un expediente administrativo lo más completo posible y una muy buena representación legal.