“La cosa no es relajo”, Mulino

PANAMÁ. Las estadísticas de los últimos días sobre la incidencia de la criminalidad en Panamá dibujan un país que comienza a ambientarse...

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PANAMÁ. Las estadísticas de los últimos días sobre la incidencia de la criminalidad en Panamá dibujan un país que comienza a ambientarse a la aparición de cuerpos de supuestos pandilleros descuartizados y apilados en bolsas sangrientas en cualquier calle o paraje de esta capital. Ya no parece un asunto de percepción.

Ayer, el propio ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, “sacó” las cifras oficiales sobre la criminalidad e hizo una presentación ante los empresarios, miembros de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá. Las cifras concuerdan, casi milimétricamente, con el conteo de homicidios publicados recientemente por el tabloide El Siglo. El año 2009, en ambos casos, rompe todos los récords en esta materia en la última década y, lo peor, en lo que transcurre del 2010 la cifra va en aumento. Para el funcionario “estamos cosechando lo que sembramos en los últimos diez años”.

De estos números, el crimen organizado es el rey y señor de las estadísticas con 490 entre el 2007 y el 2009. Los más jóvenes (entre 10 y 29 años) es el grupo de edad que más muertos aporta, ya sea como víctimas y/o participan activamente del crimen organizado.

Además hay un aumento dramático en el número de pandillas en los últimos 5 años con un total de 245.

Al respecto, Mulino dijo que el gobierno no se cruzará de brazos e hizo un vaticinio: “En los próximos días estaremos presentando un paquete de medidas en materia de seguridad y muchas no van a gustar, pero el país las requiere porque no estamos para relajo”.

Tan solo ayer se encontró el cuerpo desmembrado de Edwin Junior Cuestas Ibárgüen, un chico de 18 años, en el sector de Los Llanos de Curundu. El pasado miércoles 28 de abril en condiciones similares se encontró el cuerpo de Manuel Hernández, de 24 años, en la avenida México. La Dirección de Investigación Judicial (DIJ) tiene razones para encadenar estas sangrientas ejecuciones con el homicidio de Moisés Palacio Castillo, de 32 años, alias “Zanahoria”, asesinado de siete disparos a finales de abril pasado cuando se encontraba en Plaza Edison.

Por esos días, las autoridades policiales temían otros asesinatos por venganza. No es para menos, a “Zanahoria” -ex líder de la pandilla MOM de Curundú. le asignaban varios homicidios y ′tumbes de droga′. Lo que las autoridades no precisaron es si el caso del joven de 19 años, Jean Carlos Escobar, miembro de la pandilla Bagdag que opera en la calle 25 de El Chorrillo, y cuyo cuerpo también fue encontrado descuartizado en un lote baldío de la Avenida Ancón el 16 de noviembre de 2009, tiene alguna relación con estos otros horrendos y recientes homicidios.

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