Aferrado a la Avenida Cuba

El fallecido doctor Alonso Roy, en sus trabajos sobre historia de Panamá, se refirió a él:Alfred B. Herrick fue un médico estadounidense...

Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.

Agrega La Estrella en Google ↗️

El fallecido doctor Alonso Roy, en sus trabajos sobre historia de Panamá, se refirió a él:Alfred B. Herrick fue un médico estadounidense que llegó a Panamá en 1904 como parte del equipo de galenos que colaborarían con William Gorgas durante el proceso de saneamiento de Panamá.

Tras la culminación de su trabajo, en vez de retornar a su patria Herrick se estableció en Panamá. Su influencia fue vital para la construcción del Hospital Panamá, inaugurado en 1916 y del cual fue uno de sus directores. En el lapso en que esta obra se erigía, el estadounidense abrió una clínica de consulta externa.

En las anotaciones de Roy se comenta que Herrick era ‘calificado por sus más allegados como extraordinario en su capa cidad de trabajo, certero en sus diagnósticos y excelente en sus intervenciones quirúrgicas’, además de que ‘su profesionalismo iba acompañado de una enorme sensibilidad social y un decidido apoyo a los aspectos culturales de la ciudad de Panamá’.

El 22 de noviembre de 1937 la muerte alcanzó al médico a la edad de 100 años. La noticia conmocionó a la sociedad de aquella época, la cual se juntó para formar el Comité Pro Monumento de Herrick.

La agrupación comenzó a recolectar fondos para realizar una estatua en honor al galeno. El costo de la obra sería de $3,500 y la labraría por el italiano Angiolo Vanneti. Cinco meses después del deceso del médico, el dinero ya se había obtenido. El comité decidió que la estatua sería develada durante el primer aniversario de su muerte.

La efigie quedaría ubicada frente al lugar por el que tanto luchó el doctor: el Hospital Panamá. La obra ‘representaría a Herrick en tamaño natural, meditando, sentado en una silla y en los lados algunas alegorías de su vida profesional. Mediría seis metros de alto, con pedestal de mármol y fundido en bronce’, describió Roy.

El monumento permaneció ahí durante 28 años; en 1966, debido a demolición del nosocomio, la estatua fue llevada a un nuevo hogar, el cual estaba a sólo unos metros del primero: en la esquina de la calle 35 y avenida Cuba. Ese edificio era, en ese momento, la sede del MINSA. Hoy en día, luego de que la Dirección General de Ingresos (DGI) se mudara, el edificio está siendo demolido.

Lo Nuevo